Ashley Rodríguez / La Voz de Michoacán Morelia, Michoacán. - La Unesco advirtió que las personas migrantes, en especial niñas y niños en situación de movilidad, enfrentan prácticas sistemáticas de racismo y xenofobia, por lo que impulsa acciones de inclusión, interculturalidad y el derecho a la educación. “Muchas de las personas en movilidad sufren de racismo y xenofobia”, afirmó. El representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), Andrés Morales Arciniega, mencionó en entrevista exclusiva para La Voz de Michoacán, que el organismo impulsa iniciativas locales e internacionales para erradicar estas prácticas. La discriminación se aprende, no se nace con ella Durante el diálogo, Morales Arciniega enfatizó que el racismo no es una condición inherente al ser humano, sino una construcción social que puede y debe desmantelarse. “Los seres humanos no nacemos racistas, el racismo es una construcción que se hace”, señaló. Al subrayar la necesidad de combatir todas las formas de discriminación, el representante de la Unesco dio a conocer que promueven una red de ciudades contra la discriminación para combatir estas conductas que, subrayó, no son innatas sino construcciones sociales. Migración y derechos humanos en el centro de la agenda Morales Arciniega señaló que el fenómeno migratorio es abordado por la Unesco desde una perspectiva integral que involucra a todos los sectores sociales, con énfasis en la protección de los derechos humanos. “Desde la Unesco trabajamos con todos los actores de la sociedad incluidos las personas en movilidad humana" Uno de los principales ejes de trabajo es garantizar el acceso a la educación para niñas y niños migrantes, quienes suelen enfrentar barreras lingüísticas, culturales y administrativas. La organización destacó que la diversidad cultural, lingüística y social no representa una amenaza, sino un factor que fortalece a las sociedades. “Tener diversidad, tener personas que hablen distintos idiomas, formas de ver la vida, eso enriquece a la sociedad”, afirmó. Finalmente, la Unesco subrayó que, en un contexto global marcado por políticas de exclusión, la educación, la cultura y el arte son herramientas fundamentales para combatir el racismo y la xenofobia. “En un momento donde desafortunadamente construimos más muros y deportamos más gente, deberíamos reconocer el valor que ello tiene para una sociedad más plural, justa, diversa”, concluyó.