Jorge Ávila / La Voz de Michoacán Morelia, Michoacán. Aunque el municipio de Morelia cerró con avances en la reducción de delitos como el homicidio doloso, que bajó 54%; el robo de vehículo, con una disminución de 14%, o el 35% que bajó el robo a comercio, aún hay focos rojos que atacar para reducir la incidencia de delitos de alto impacto, mencionó José Pablo Alarcón, secretario de Seguridad Pública Ciudadana de Morelia. En entrevista durante el programa “Sin Corbata”, que se puede ver tanto en el canal de YouTube como la página de Facebook de La Voz de Michoacán, José Pablo Alarcón señaló que un foco rojo en Morelia es la zona limítrofe con otros municipios, sobre todo al norte de la ciudad, hacia Tarímbaro, Álvaro Obregón y Charo. “Son puntos que nos generan problemas al interior de la ciudad, mucha de la problemática en temas de alto impacto que ocurre en Morelia proviene de otros municipios, particularmente en robo de vehículo con y sin violencia”, señaló. Y es que, explicó, la Policía Morelia ha puesto mucha atención en este delito pues se ha observado que los robacoches son células que operan desde el interior del estado, en otros municipios, pero “vienen, delinquen en Morelia y se van, y eso es lo que estamos trabajando, para nosotros es un tema en el que nos debemos de poner a trabajar, no nada más preocuparnos, sino ocuparnos en cuál sería la solución en estos casos y eso se ha reflejado en detenciones y en desactivaciones de células dedicadas a este delito”. En cuanto a la cobertura de la Policía Morelia en todo el municipio, más allá de la mancha urbana, Alarcón Olmedo mencionó que recientemente se rediseñó el despliegue territorial, pues con la división anterior, que constaba de 7 sectores y 70 cuadrantes, no se alcanzaba a abarcar todo el territorio, pero ahora, al tener 40 cuadrantes, se procura que siempre haya al menos una patrulla en cada uno dando rondines y atendiendo cualquier emergencia, lo que ha llevado a que ahora la Policía Morelia sea el primer respondiente en cualquier delito o eventualidad que se registre no ´solo en la mancha urbana, sino en los fraccionamientos de la periferia, en las áreas rurales y en las zonas limítrofes con otros municipios, como el área conurbada con Tarímbaro. Pero el despliegue en todo el territorio municipal demanda mayor equipamiento y aumentar el estado de fuerza de la corporación municipal. En este tenor, aunque José Pablo Alarcón mencionó que en equipo, armamento y patrullas la Policía Morelia ha recibido inversiones fuertes, aún falta aumentar el número de agentes. “En el tema del estado de fuerza estamos conscientes que nos falta crecer. Por supuesto, se han hecho acciones y esfuerzos importantes para captar talento, para reclutar personal en la Policía, pero la realidad es que nos falta”, reconoció, pues actualmente la corporación municipal cuenta con 760 elementos, pero la meta es contar con más de mil agentes debidamente capacitados, por lo que este año se tiene el objetivo de reclutar a otros 300 elementos en la Academia de Policía. Para ello, comentó, la secretaría a su cargo está en una “ambiciosa” campaña de reclutamiento donde queremos “captar talento y poder incluir a morelianas y morelianos que amen a su ciudad, que tengan ese sentido de servicio hacia la ciudadanía y que se puedan integrar y ayudarnos a reforzar este estado de fuerza que, a pesar de que está limitado para una ciudad tan grande, pues todos los días las mujeres y hombres que integran nuestras instituciones hacen un esfuerzo enorme para trabajar para la seguridad de Morelia”. En otro tema, cabe recordar que en diciembre pasado, la Comisión Estatal de los Derechos Humanos informó que la Policía Morelia era de las dependencias con más quejas ante el organismo autónomo, incluso José Pablo Alarcón en ese entonces reconocía ante la prensa local que había 33 quejas, pero ninguna de ellas había derivado en una recomendación. Cuestionado al respecto, el mando policiaco señaló que, por la naturaleza de sus acciones, ninguna instancia de seguridad se salva de las quejas ante Derecho Humanos, ya que, dijo, “una detención no es siempre del agrado de la persona que uno detiene y esa persona está en su derecho de considerar que se violentaron sus derechos humanos y presentar una queja, pero el hecho de que se presente una queja no quiere decir que existe necesariamente una violación de los derechos humanos”. Por eso, para evitar abusos de autoridad por parte de los agentes municipales, desde la secretaría que encabeza se trabaja en fomentar entre los elementos la sensibilidad y la empatía, “con un enfoque humanista pero a la vez implacable y contundente ante la delincuencia”, cuidando siempre respetar los derechos humanos, y para ello se ha trabajado de manera cercana con la CEDH, “y cuando existe alguna situación hemos mostrado también apertura para revisar los procedimientos internos y el actuar de los policías y que existan consecuencias si existe alguna irregularidad”, agregó. Aquí está la entrevista completa