Juan Carlos Huante / La Voz de Michoacán Turicato, Michoacán. En los últimos tres días, elementos del Ejército Mexicano localizaron cinco plantíos de marihuana en este municipio; el más grande, de 2.8 hectáreas sembradas, estaba en una vaguada rural de la localidad de La Laja. Mediante un importante operativo castrense, los soldados ingresaron a la primera parcela y, tras asegurar el perímetro y descartar riesgos, procedieron a inspeccionarla, donde detectaron plantas desarrolladas, otras recién sembradas, varios manojos en proceso de secado y bolsas con hierba lista para su distribución. Además, en La Laja desmantelaron invernaderos en los que cultivaban la planta para acelerar su crecimiento. Por otra parte, a través de una inspección aérea con un helicóptero de la Guardia Nacional, las fuerzas del orden localizaron otros cuatro sembradíos, por lo que personal en tierra emprendió un recorrido de aproximadamente media hora hasta llegar a la zona donde hallaron la segunda mayor superficie cultivada —dos hectáreas—, con una densidad de cuatro plantas por metro cuadrado. En la revisión de ambos sitios se constató que contaban con un sistema de riego alimentado por arroyos y hoyas de agua. Foto, Juan Carlos Huante. Foto, Juan Carlos Huante. Foto, Juan Carlos Huante. Foto, Juan Carlos Huante. Foto, Juan Carlos Huante. Foto, Juan Carlos Huante. Foto, Juan Carlos Huante. Foto, Juan Carlos Huante. Foto, Juan Carlos Huante. Foto, Juan Carlos Huante. Foto, Juan Carlos Huante. El general de Brigada de Estado Mayor, Juan Bravo Velázquez, comandante de la XXI Zona Militar con sede en Morelia, indicó que estos hallazgos se lograron en coordinación con la Defensa Nacional, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional. Sobre el segundo plantío de mayor extensión, el mando detalló que las plantas alcanzaban una altura aproximada de 1.70 metros. Resaltó que “con estas acciones coordinadas refrendamos nuestro compromiso para seguir trabajando y evitar que este tipo de enervante llegue a nuestra juventud y a la sociedad”. El general Juan Bravo Velázquez subrayó que, en muchas ocasiones, los campesinos son obligados por grupos delincuenciales a sembrar marihuana. Asimismo, mencionó que no hubo detenidos en estos operativos, ya que cuando se localizan los cultivos, quienes los siembran o vigilan suelen huir. Reconoció, sin embargo, que al tratarse de terrenos donde también se desarrollan actividades lícitas, no pueden resguardarlos permanentemente; únicamente se presenta la denuncia correspondiente ante la Fiscalía General de la República (FGR) y se inicia el proceso legal. Respecto al impacto que estas acciones representan para la delincuencia organizada, el comandante de la XXI Zona Militar ejemplificó que de cada planta se obtiene un promedio de 900 gramos. “Hagamos la cuenta: son cuatro plantas por metro cuadrado en una superficie aproximada de dos hectáreas; de ahí puede estimarse la magnitud de la pérdida para el crimen”*, concluyó. Foto, Juan Carlos Huante. Foto, Juan Carlos Huante. Foto, Juan Carlos Huante. Foto, Juan Carlos Huante. Foto, Juan Carlos Huante. Foto, Juan Carlos Huante. Foto, Juan Carlos Huante. Foto, Juan Carlos Huante. Foto, Juan Carlos Huante. Foto, Juan Carlos Huante. Foto, Juan Carlos Huante. Foto, Juan Carlos Huante. Foto, Juan Carlos Huante. *Nota Si de cada planta se obtienen 900 gramos de marihuana, y en un metro cuadrado hay 4 plantas, estamos hablando de 3.6 kilos por metro cuadrado. En una hectárea hay 10 mil metros cuadrados, lo que da un equivalente a 36 mil kilos, y al ser dos hectáreas, suma 72 toneladas. Es complicado calcular el monto monetario, ya que el precio del enervante varía según la región y la calidad, además de que el precio al productor es mucho más bajo que el precio de venta final al menudeo.