Efe / La Voz de Michoacán Río de Janeiro, Brasil. Las entidades que representan a los periodistas brasileños pidieron este domingo protección para los profesionales que cubren la hospitalización del expresidente Jair Bolsonaro tras denunciar amenazas, agresiones e intentos de intimidación frente al hospital en el que el líder ultraderechista permanece ingresado en Brasilia. La Federación Nacional de los Periodistas (Fenaj) y sindicatos regionales repudiaron en una nota los episodios ocurridos durante la cobertura del estado de salud del exmandatario y afirmaron que los ataques constituyen una violación al derecho a la información y al ejercicio profesional del periodismo. Según la organización, reporteros, camarógrafos y fotógrafos que trabajan en las inmediaciones del hospital han sido hostigados por simpatizantes del exgobernante, que los increparon verbalmente, intentaron impedir grabaciones y, en algunos casos, profirieron amenazas. La entidad sostuvo que tales hechos generan un clima de inseguridad incompatible con el trabajo de la prensa y exigió a las autoridades garantías para la cobertura. Otras asociaciones profesionales y organizaciones de defensa de la libertad de expresión se sumaron al reclamo y solicitaron a los órganos de seguridad de Brasilia medidas para resguardar a los periodistas que permanecen de forma permanente frente al centro médico, donde se concentran seguidores y curiosos desde que se conoció el ingreso hospitalario. Las entidades recordaron que los ataques a la prensa no son hechos aislados y advirtieron que la intimidación contra comunicadores compromete el derecho de la sociedad a recibir información de interés público, especialmente en un caso que involucra a una figura política de relevancia nacional. Los ataques contra los profesionales comenzaron el viernes cuando una influenciadora bolsonarista publicó un vídeo en el que, sin ninguna prueba, afirma que los periodistas que cubren la hospitalización desearon la muerte del líder ultraderechista. Su vídeo fue compartido por políticos aliados de Bolsonaro y hasta por sus familiares, entre las cuales su esposa, Michelle Bolsonaro, que cuenta con cerca de 8 millones de seguidores en redes sociales. La Asociación Brasileña de Periodismo Investigativo (Abraji) calificó la divulgación del vídeo sin verificación previa como un acto irresponsable y dijo que es "inadmisible que parlamentarios y figuras con espacio en el debate público utilicen su influencia para organizar campañas de difamación e inciten agresiones contra los periodistas". Bolsonaro fue hospitalizado el viernes tras ser diagnosticado con una infección pulmonar y, pese a que su estado de salud es considerado estable, hasta ahora no hay previsión de cuándo será dado de alta y volverá al presidio de Brasilia en el que cumple su condena de 27 años de prisión por golpismo. El capitán de la reserva del Ejército, que también está inhabilitado electoralmente, fue condenado en noviembre pasado por "liderar" una trama golpista para "perpetuarse en el poder", tras perder las elecciones de 2022 ante el actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, según la sentencia dictada por la Corte Suprema.