Redacción / La Voz de Michoacán Morelia, Michoacán. Luego de que el Club Atlético Morelia confirmara el cese de Antonio Torres tras la difusión de una fotografía en sus redes sociales donde aparecía un arma de fuego, el guardameta emitió un pronunciamiento oficial para fijar su postura, ofrecer disculpas y deslindarse de cualquier conducta ilegal. A través de un comunicado, el ahora exjugador del conjunto rojiamarillo lamentó el impacto que la imagen ha tenido en su carrera y en su entorno familiar, subrayando que su vida siempre se ha guiado por los valores del deporte y la familia. “Ofrezco una disculpa a la afición, a mi club y a todas las personas que se hayan visto afectadas por esta situación. Una circunstancia como esta no define mis valores ni mi trayectoria”, manifestó Torres. El futbolista aclaró que las imágenes que circularon en Instagram corresponden a un contexto privado y fueron tomadas tiempo atrás. Sin embargo, reconoció que su difusión generó interpretaciones negativas que hoy lamenta profundamente. Torres fue enfático al negar cualquier relación con el mundo delictivo: “Quiero ser claro: en ningún momento existe participación, posesión o vínculo alguno de mi parte con armas de fuego ni con situaciones ajenas a la legalidad”. A pesar de desmentir las acusaciones implícitas, el portero admitió que, debido a su rol como profesional del fútbol, debe ser más meticuloso con su imagen fuera de la cancha. “Soy consciente de que, como figura pública, debo conducirme con responsabilidad dentro y fuera de la cancha, y asumo el compromiso de ser más cuidadoso en ese sentido”, señaló en el documento. Finalmente, Antonio Torres reiteró su respeto a las instituciones y su disposición para colaborar con las autoridades en caso de ser necesario, haciendo un llamado a la opinión pública para evitar especulaciones que vulneren su derecho a la presunción de inocencia y a su vida privada. Hasta el momento, la directiva del Atlético Morelia no ha emitido comentarios adicionales tras este pronunciamiento, manteniendo firme la postura de la rescisión de contrato por considerar que el acto vulneró los valores de la institución.