Rita Gironès, colaboradora La Voz de Michoacán Desde 1956 reside por estos lares y coincidimos que “una es de donde una se hace”. De padres yugoslavos, pero nacida en Cuba, Vida tenía apenas 7 años cuando llegó a México. Es por eso que a la pregunta de dónde eres responde sin dudar: ¡soy mexicana! Y lo dice luciendo esa maravillosa mezcolanza. Actualmente, vive en las afueras de Cdmx, lo suficientemente lejos del bullicio, pero lo bastante cerca del roce artístico citadino. Un día, encontró una pequeña foto en blanco y negro con las orillas craqueladas en una caja de zapatos. Ahí estaba ella: camarita brownie en las manos, sentada en una banca junto a su hermano. En la banca se podía leer la palabra “Justicia”. La fotógrafa mexicana engrandece el oficio de relatar historias y comprometerse socialmente. “Muchos pueden tomar fotografías, pero pocos son fotógrafos”. Recientemente invitada como parte de la Semana del Cine de la Comisión Fílmica de Morelia, la artista ha compartido su labor artística relacionada con la familia y el sin número de casualidades que se fueron hilando a través de ella. ¿Será que la vida es probablemente redonda? ¿Qué querías ser de niña? (Largo silencio y sonríe) Estoy pensando que con tu pregunta me vino a la cabeza esta parte de la historia: Mi padre siempre quiso que yo fuera doctora. Desde chiquita, en mis cumpleaños me daba un ramo de flores con una tarjeta que ponía: “¡Felicidades, Doctora!” Y así desde los 3 años... Según parece, cuando yo entré a la escuela (siempre fui muy traviesa), no quería salir del kínder y mi papá estaba choqueado que no quisiera pasar al siguiente año y aprender nuevas cosas... En algún momento me preguntaron qué quería ser de grande y yo respondí: “¡Yo quiero ser una mami!” (Risas) Principal rasgo de tu carácter. Hay una característica que tengo y que me ha ayudado mucho. Creo que es, sin querer, una de las cualidades que más me ha servido en mi carrera fotográfica y haciendo los proyectos que hago: la empatía. Ponerme en el lugar del otro, sentir a través del otro, de preguntar, de tener curiosidad, de interesarme en los problemas verdaderamente y poder fotografiar eso… Sin duda es algo que la vida me ha regalado. ¿De qué crees que sirve el arte en un mundo tan caótico como el que vivimos? Pienso que la fotografía es todo. Ahora es un mundo de fotografías. La cantidad de información visual que hay es extraordinaria y en verdad que hay cosas muy positivas en ello. Pero hoy la responsabilidad que conlleva esta profesión se pone a prueba y entrar en ese mundo digital donde todo se puede manipular se ha cuestionado mucho. Nosotros vivimos ese cambio de cuando la fotografía era un documento que mostraba la realidad, incluso se utilizaba una foto para sacar adelante un juicio, por ejemplo. Ahora no, con la inteligencia artificial, la fotografía se ha puesto en tela de juicio. Esta transición ha enseñado a la gente, a través de un celular, a mirar. Y claro, la fotografía es eso, a fin de cuentas: aprender a mirar, a observar. Pero antes debías observar con mayor precisión porque tenías sólo algunas posibilidades de que saliera la foto que querías. Hoy puedes tomar muchísimas fotografías y hacer un foto-montaje para que resulte. ¿Qué importancia le das a las palabras? ¿Y al silencio? Te voy a decir una cosa: como fotógrafa he visto cómo se ha cuestionado la manipulación o no de la fotografía. La manipulación vino a referirse ahora con el mundo digital, pero la fotografía siempre ha sido manipulada. Tú manipulas a la hora que decides cuándo vas a tomar la foto; a la hora que ves si la luz la quieres así o no; a la hora que le pones un pie de foto con tus palabras. En general, yo no les pongo títulos individuales a mis fotografías, mis fotos todas forman parte de series. Yo trabajo durante años un solo proyecto. Una serie tarda en realizarse muchos años y contiene un título que engloba todo el trabajo… Con ese único título no hay necesidad de más palabras. ¿De qué te sientes orgullosa? ¡De mi trabajo! ¿De qué te arrepientes? Me arrepiento de no haber empezado en la fotografía antes. ¿Tomas fotos con tu celular? Pensé que nunca lo haría, pero sí. (Risas) Debo confesar que sí lo hago. ¿A quién admiras? Quizás no propiamente dentro de la fotografía, pero la abuela materna que te conté fue para mí una mujer excepcional. Se llamaba Elizabeth y a través de los años me dejó tantas enseñanzas… Su frase predilecta era: “Nunca aceptes la palabra no como respuesta”. ¿Crees en el destino? ¡Imagínate! Esa foto donde estoy sentada de chiquita en una banca, camarita en mano, con la palabra “Justicia” grabada ahí. Me lo he cuestionado mucho. A mí me pasan cosas tan increíbles dentro de mis proyectos... ¿Qué es para ti la Cultura, Vida? La Cultura… ¡Adoro todo, todo lo que tiene que ver con la Cultura! De repente siento que la cultura es casi nuestra razón de vida, qué cosa… Rita Gironès, escritora, docente y artista escénica. Catalana y mexicana. Lleva 20 años residiendo en Michoacán trabajando activamente por la cultura. Apasionada de las Humanidades, obtiene el Premio Nacional de Dramaturgia en México, 2022. facebook: Rita Gironès instagram: ritagirones