Marisa Barbosa Serrato Siguen pasando los días y la escalada de violencia durante la guerra se mantiene, la semana pasada entendimos que no podemos confiar en los comunicados de Washington respecto a las conversaciones de paz, sin antes, revisar con su contraparte en Irán, ya que: mientras Trump anuncia diálogo, Teherán lo niega rotundamente. Sin duda, el inhumano genocidio en Gaza y ahora la guerra contra Irán, mantienen viva la gran indignación internacional respecto a las acciones del gobierno de Israel, ahora por primera vez en siglos, arrancamos las celebraciones religiosas de Semana Santa, con la noticia de que, la policía israelí, prohibió el acceso a la Iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén, impidiendo realizar la tradicional misa de domingo de ramos. Todo indica que, la semana más importante para la religión católica se ve asediada por la guerra, de la misma forma, nuestros hermanos musulmanes en zonas de conflicto como Gaza, Siria y Líbano han tenido que celebrar el Ramadán bajo la destrucción, transformando su mes de reflexión, en la incansable lucha por sobrevivir. Crisis energética y crisis de alimentos: Ante el desabasto energético, durante el mes de marzo, el gobierno de México, encabezado por la Dra. Claudia Sheinbaum decidió subsidiar los costos de la gasolina, diésel y gas natural, con el objetivo de lograr controlar el aumento de todos los bienes y servicios, el problema es que, para cualquier gobierno cuesta mucho sostener estos subsidios. En esta columna, hemos analizado ampliamente la relación del paso estratégico de petróleo y gas natural por el estrecho de Ormuz, por lo que se proyecta a corto plazo una crisis energética a nivel mundial; alarmantemente, ahora, es momento de incluir, el paso del 30% de fertilizantes del mundo, que, en época de siembra, se hace aún más valioso. Si no logran llegar los fertilizantes a tiempo, estaremos enfrentando una menor producción de alimentos a nivel mundial durante la próxima cosecha, lo cual solamente puede significar: elevados costos de alimentos y lamentablemente, en muchos casos será hambruna. En momentos de reflexión como estos, puede parecer que se viviera en diferentes realidades, completamente desiguales, donde los más vulnerables sin duda, siempre son los que sufren más, mientras una parte de la humanidad se encuentra en medio de bombardeos, en otra parte del mundo, se mantiene la 98.ª edición de los premios Oscar y los preparativos para el mundial. En medio de la visita de Gianni Infantino, presidente de la FIFA, partidos amistosos de futbol y la crisis energética, nos damos cuenta que ni la guerra, ni la falta de agua, ni el digno reclamo de las madres mexicanas por encontrar a nuestros desaparecidos, logrará frenar la “fiesta” del mundial: ¿En verdad son tiempos para celebrar? ¿Para reflexionar no? marisa.ofinternacional@gmail.com