EFE / La Voz de Michoacán Veracruz.- Melchor Peredo García, uno de los últimos representantes del muralismo mexicano, falleció la madrugada de este miércoles a los 99 años en la ciudad de Xalapa, capital del estado mexicano de Veracruz, donde residía. Su pareja, Lourdes Hernández Quiñones, informó de la muerte del artista nacido en la capital del país y lo despidió con un breve y emotivo mensaje. “Melchor Peredo, mi compañero de vida, acaba de fallecer. Muralista, antes que pintor, artista de mirada creativa. Hoy vuela alto, ya en un cielo infinito de luz y color”, dijo este miércoles. Peredo fue considerado uno de los últimos íconos del movimiento artístico iniciado en México a principios del siglo XX, creado por un grupo de intelectuales pintores después de la Revolución Mexicana. Alumno de los artistas José Clemente Orozco, Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros, diseñó y dejó obras en Estados Unidos, Canadá, Francia y México, donde imprimió siempre una visión nacionalista, humanistas y democrática. “Mi pintura es continuidad del muralismo mexicano en sus características nacionalistas, pero también humanistas, democráticas y si se quiere socialistas, aunque el socialismo sea solamente un elemento del corazón”, describió en febrero del 2018 en una entrevista concedida a EFE. Experto de la pintura al fresco, realizada -en muchas ocasiones- con una caña de bambú de más de diez metros o subido en un andamio en las alturas, Peredo creó en 2018 seis murales portátiles, donde plasmó el “fenómeno histórico y sociológico” que representó la llegada de los españoles a América. En esas obras no solo humanizó a los personajes de lo ocurrido hace 500 años, sino que reivindicó a los principales protagonistas: Hernán Cortés, La Malinche y Moctezuma. “La humanidad es una sola y eso es lo importante, todos somos parte de ella y al final de cuenta es un proceso formativo”, expresó el artista en esa ocasión. En sus pinceladas dejó atrás la figura de un Hernán Cortés decrépito dibujado durante décadas por artistas post revolucionarios mexicanos, acabó con el mito de un salvaje emperador indígena Moctezuma visto así desde la vieja Europa y enalteció la figura de la mujer indígena en La Malinche, considerada como traidora a la causa. En su paso artístico, se evocan al menos 25 murales de su autoría, entre ellos seis en la Universidad de París XII, Francia; en el Centro de estudiantes Hendrix, Clemson University Clemson, Carolina del Sur; y cuatro paneles en Harton Theatre, Southern Arkansas University, Magnolia, en Estados Unidos. A sus 99 años, aún seguía dando batallas: en enero se quejó porque las autoridades fiscales mexicanas pretendían cobrarle una deuda de 32.000 pesos (1.500 euros) por murales de más de 200.000 (9.800 euros). -¿El muralismo en México ha muerto o está en vías de extinción?, se le pregunto en 2018. Mientras no esté muerto yo, no está muerto el muralismo, dijo.