Entrevista | Luis Alberti, rendirse a la pulsión interna

«Valoro mucho cuando las personas son comprensivas, pacientes».

Luis Alberti. Foto: Rita Gironès

Rita Gironès

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Versátil y de amplio registro interpretativo, el actor mexicano se muestra cercano y comprometido con un oficio que busca revelar, si acaso, alguna verdad. No es de extrañar que deje entrever un mundo interior de dimensiones extraordinarias. Entrenar la mente y las emociones es un arduo trabajo que conjuga psicoanálisis y resiliencia. Luis Alberti ha sabido equilibrar su temple humano con el aquí y ahora de los personajes: un viaje extraordinario que va del reconocimiento profundo de uno mismo, al universo incierto de los demás. El objetivo es conectar con el espectador. Las contradicciones de los personajes ponen de manifiesto la complejidad del ser humano. El oficio de la verdad nunca fue más intrincado.

¿Qué querías ser de niño?

Alguna vez dije que quería ser cirujano, pero durante mucho tiempo insistí en que quería ser arquitecto. Me gustaba todo lo relacionado con la construcción. Ahora existen los legos, pero yo tenía unos bloques grandes de un plástico durísimo que se llamaban Wonder Blocks y me encantaba construir cosas con ellos. Y decía: ¡quiero ser arquitecto! Mi objetivo, según cuenta mi mamá, era construirle una casa a ella.

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¿Qué quieres ser ahora?

Me encanta y quiero seguir actuando, pero me gustaría ser un gurú y vivir en una casa chiquita, blanca, en un risco.

Principal rasgo de tu carácter.

Siempre me han dicho que soy muy efusivo, temperamental, incluso enojón por la manera en la que hablo, pero claro que no. También que reacciono de formas muy intempestivas y que eso puede incomodar a los demás.

¿Qué personajes te gustaría interpretar?

Algún personaje histórico de alguna novela universal. Siento que ahora estoy entrando en una etapa de madurez de la vida y de mí mismo, estoy cambiando de etapa. Pienso que cuando sea un señor (risas) va a venir un personaje tipo científico. A mí me gustaría interpretar a Víctor Frankestein, un doctor capaz de crear a partir de la ciencia y la poesía, bastante pro. Me gustaría algo con personajes así, de novela de terror, clásicas, románticas, esa época de la literatura me encanta, ese tipo de drama, esos personajes y estructura de las obras.

¿De qué sirve el arte en un mundo como el de hoy?

El arte es una forma de comunicarte que no puedes hacer de otra manera. Creo que cualquiera que busca una forma de expresión a través de las artes es por una cuestión muy personal. El arte la manera en la que podemos o no enfrentar la vida a diario; esa forma en la que lo logramos; la manera en la que hacemos más disfrutable o más sufrible la vida; o sencillamente una manera de buscar expresarnos para no sentirnos tan solos en este viaje que de pronto se enrarece. El arte logra sacarte de un lugar en donde en nuestra soledad sentimos mucha incapacidad, mucho miedo, dolor, culpa, tristeza… Entramos a esos lugares y el arte nos sana, nos libera y nos ofrece ese pequeño vehículo, ese pequeño juguete que podemos prestarle a nuestros amigos…

Foto: Rita Gironès

¿Qué papel tienen para ti las palabras? ¿y silencio?

Yo casi todo el tiempo estoy hablando, hablo demasiado. Hablo de más. No debería hablar tanto, pero el silencio de pronto resulta insoportable. En el silencio aparecen monstruos, fantasmas… También por eso, el sentido de la actuación, el teatro y el cine porque es un espacio donde puede estar ahí. Yo siempre necesito que haya algún sonido, movimiento…

¿Qué películas te gusta ver?

En general, busco las películas chafas de terror (risas)… ¡ese sería mi gusto culposo! Siempre me ha gustado ese tipo de el cine. Las películas de Freddy Krueger, por ejemplo. El terror de los 80´s me fascinaba y creo que eso fue lo que me hizo voltear al cine, ese cine que veía cuando era niño. También me gustan de pronto las películas surrealistas, raras… Consumimos mucho Almodóvar, cine de Hollywood, pero yo no soy muy sofisticado en ese sentido. Aunque también puedo ver a Cronenberg, él es uno mis directores favoritos y, si te fijas, él tiene esa punto de rareza, ciertas rarezas que a mí me atraen mucho. Este mundo de los monstruos…

¿Cocinas normalmente? ¿Tiene buena sazón?

Sí, sí. Aunque soy muy básico para cocinar, cocino lo que cocinamos todos los mexicanos: sopa de tortilla, mole, hay una receta de picadillo tabasqueño que me sale delicioso… pero la mayoría de las veces termino haciendo cosas muy básicas como unos huevos ahogados. No soy de cocina gourmet, soy más bien de cocina como de rancho.

¿Qué cualidades admiras más en las personas?

Valoro mucho cuando las personas son comprensivas, pacientes. La paciencia es una gran virtud porque nos permite acceder a muchas otras virtudes. Es como la llave de entrada a una cajita hermosa. Yo tengo dos mejores amigas, curiosamente ambas se llaman Mayra, y a las dos las conozco hace muchísimos años. Ambas son personas que no juzgan y eso me parece una gran virtud. Precisamente tiene que ver con eso, con la paciencia y comprensión de todo y bajo cualquier situación.

¿Qué detestas más en la gente?

No sabría explicarlo, pero no soporto las personas que culpan a todo y a todos de su existencia. Esas personas que se colocan en una situación de mediocridad irresponsable, victimizándose todo el tiempo y repitiendo que toda su existencia es por culpa de los demás. Es como si no quisieran vivir.

¿De qué te sientes orgulloso?

Me siento muy orgulloso de mi familia y de todo lo bello que me regala mi carrera.

¿Crees en el destino?

Sí, muchísimo.

Si tuvieras un súper poder, ¿cuál te gustaría tener?

El poder de hacer que todo salga bien siempre. (Risas)

¿Qué harías si fueras millonario?

¡Seguramente malgastaría una buena parte de esa fortuna! (risas) No, la verdad es que me aseguraría que mis padres estuvieran bien y tuvieran todo lo necesario. Y después, seguramente, generaría un sitio comunitario. Un espacio de juego, reflexión, estudio… Crearía un lugar de esparcimiento y tranquilidad para ciertas personas, especialmente jóvenes y ancianos. Y, bueno, seguramente invertiría en cine y teatro.

¿Qué es para ti la Cultura, Luis?

La Cultura es ese espacio infinito de diálogo humano. A través de la Cultura podemos dialogar con cualquier etapa de la humanidad, imaginarla. Es todo lo que hemos ido dejando a lo largo de la existencia y que sigue dialogando… Ella nos indica lo diverso e infinitos que somos los seres humanos y que seguimos aprendiendo... La Cultura es ese rastro y este ruido.

Rita Gironès, escritora, docente y artista escénica. Catalana y mexicana. Lleva 20 años residiendo en Michoacán trabajando activamente por la cultura. Apasionada de las Humanidades, obtiene el Premio Nacional de Dramaturgia en México, 2022.

facebook: Rita Gironès

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