Educación Michoacán. La justicia laboral en el sector educativo, encabezado por la secretaria de Educación, Gabriela Molina, dejó de ser una aspiración para convertirse en un hecho administrativo consolidado. Con procesos ordenados que brindan certeza y estabilidad, maestras y maestros confirman que la entrega de Formatos Únicos de Personal (FUP), las promociones y las órdenes de adscripción forman parte de una política que ha puesto fin a rezagos históricos en la entidad. Testimonios de certeza y transparencia Desde la experiencia docente, estos avances se perciben como un cambio sin precedentes. Ania García, jefa de Enseñanza de Secundarias Generales, destacó la transparencia en los nombramientos, mientras que Josué Alvarado, de Maravatío, describió la recepción de su FUP como “un sueño cumplido”. Por su parte, Gretel Muñoz, de Zitácuaro, resaltó los cambios positivos bajo la Nueva Escuela Mexicana, y Heidi Medina, de Villa Madero, afirmó que esta seguridad administrativa se traduce en mayor motivación dentro del aula. Reconocimiento al esfuerzo docente Para el inspector general de Secundarias Técnicas, Josué Acosta, la justicia laboral es un reconocimiento real al esfuerzo de años: “Hoy se reconoce gracias a este orden que ya existe en los procesos”, afirmó. Estos resultados, que superan los 30 mil beneficios en distintos rubros, reflejan una política de conducción que ha brindado estabilidad al magisterio, contando con el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum y el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla. Actualmente, estas acciones se refuerzan con el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia. Redacción / La Voz de Michoacán