Comunidades indígenas de la Montaña Baja del estado de Guerrero denunciaron que se encuentran asediados por el grupo criminal de Los Ardillos, quienes desde el pasado 6 de mayo han mantenido constantes ataques armados en la región que han provocado desde asesinatos hasta desplazamiento forzado. El Congreso Nacional Indígena (CNI) denunció que integrantes del Consejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (CIPOG-EZ) se encuentran bajo ataque por parte del grupo criminal, quienes han mantenido constantes agresiones en las comunidades de Tula, Xicotlán, Acahuetlán y Alcozacán. Los ataques se han cometido con el uso de armas y de drones, los cuales han provocado hasta el momento que más de 800 familias sean desplazadas a causa de la violencia. Pobladores acusaron que desde el pasado miércoles 6 de mayo y hasta este sábado 9 de mayo las agresiones han continuado, dejando a una mujer de la comunidad de Xicotlán herida de bala. Asimismo, denunciaron que los ataques han incluido bombardeos con drones por más de 8 horas. “Estos hechos se suman a la larga lista de crímenes de lesa humanidad cometidos contra nuestras comunidades”, detalló el CNI. Entre las víctimas del hostigamiento se encuentran mujeres, personas mayores, niñas y niños, por lo que exigieron a las autoridades estatales y federales que sean atendidos sus llamados de auxilio ante la emergencia. “Ayúdenos, por favor, estamos sufriendo” El CNI acusó que Los Ardillos operan bajo la protección de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y en complicidad con el Ejército Mexicano, así como de otros niveles de gobierno, esto debido a que los integrantes del grupo criminal se han posicionado a escasa distancia de instalaciones militares sin que haya intervención. Las comunidades afirmaron que la presencia de la Guardia Nacional (GN), la Policía Estatal y el Ejército ha servido únicamente para simular un control de la región, mientras los habitantes continúan desprotegidos ante los ataques. “Exigimos el cese inmediato de los actos de violencia contra el CIPOG-EZ”, solicitó el organismo. Además, denunciaron el abandono por parte de las autoridades federales y estatales, afirmando que: “Mientras el gobierno federal habla de una supuesta transformación, los pueblos vivimos entre balas y bombas”. A través de un video compartido en redes sociales, familias se unieron para solicitar a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y a la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado, que se atiendan los llamados de auxilio ante los constantes ataques. “Nos están dejando morir y los hacemos directamente responsables por la inacción del Ejército y de la Guardia Nacional”, señalaron ante la crisis de seguridad en la entidad.