Noticias Michoacán. Con el reciente anuncio de la PROAM y su programa de prevención de incendios en basureros, se puso sobre la mesa una problemática social poco visibilizada: la cultura del consumismo y la falta de educación en reciclaje, factores que comienzan a generar severas afectaciones ambientales y riesgos para la salud en Michoacán. Las grandes cantidades de residuos que diariamente llegan a los basureros no solo perjudican al entorno ecológico, sino también a las comunidades cercanas debido a la acumulación de desechos y la generación latente de gases contaminantes. Drones con cámaras térmicas para mapear riesgos En entrevista, el ingeniero Rosendo Caro Gómez, titular de la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de Michoacán (PROAM), explicó que para detectar las zonas de mayor peligro en los centros de disposición final se utiliza tecnología de punta. “El diagnóstico se realiza mediante el uso de drones equipados con cámaras térmicas, que nos permiten detectar en qué puntos de los basureros existe una mayor concentración de gases”. El procurador señaló que la descomposición y acumulación de residuos orgánicos e inorgánicos genera emanaciones altamente inflamables, lo que convierte a estos espacios en zonas con un elevado riesgo de siniestros. “Esos gases son inflamables. Nosotros entregamos a las autoridades municipales un reporte donde indicamos con precisión los puntos de mayor riesgo. También señalamos qué acciones preventivas deben realizar para evitar que esos gases representen un peligro y puedan provocar incendios o explosiones”. Municipios atendidos y en lista de espera Caro Gómez detalló que actualmente en la entidad ya se ha brindado capacitación y diagnóstico técnico a nueve municipios, mientras que otras 15 demarcaciones permanecen en lista de espera para recibir los monitoreos aéreos correspondientes. “Ya hemos atendido a nueve municipios y tenemos en lista de espera a 15 más, los cuales serán atendidos conforme podamos programar los vuelos de drones y realizar el monitoreo correspondiente”. Urge transitar hacia la economía circular Finalmente, el funcionario estatal destacó la necesidad urgente de fortalecer la cultura del reciclaje y reducir de forma drástica el consumismo, señalando que la responsabilidad ciudadana no termina al momento de entregar las bolsas al camión recolector. “Vivimos en una cultura de consumir y consumir sin pensar en las consecuencias. Debemos considerar que una envoltura o un envase, una vez terminada su vida útil, no necesariamente tiene que convertirse en basura. Muchos de esos residuos pueden reincorporarse a un ciclo económico mediante la reutilización y el reciclaje. Pero eso requiere una reeducación para todos nosotros”, concluyó. Monserrat Cervantes / La Voz de Michoacán