Internacional. El papa León XIV afirmó este lunes que la inteligencia artificial tiene "que ser desarmada" de las "lógicas que la transforman en dominio, exclusión y muerte", en el discurso que pronunció en el acto de presentación de su primera encíclica "Magnifica humanitas", dedicada por completo a la protección de la dignidad humana ante la revolución de la IA. León XIV, el primer pontífice que ha presentado personalmente una encíclica en un acto público, comenzó su discurso explicando que ha elegido la palabra "desarmada" porque es un término "fuerte" que insta a "despertar conciencias" en un momento de "gravedad" para la historia contemporánea y con una revolución tecnológica cuyas consecuencias se perfilan aún más importantes que las vividas en el pasado. Explicó en su intervención que la IA "está cambiando muchos aspectos de la vida" y está "fuertemente también cambiando el modo en el que se están llevando a cabo los conflictos", por lo que manifestó su alta responsabilidad de aportar la visión y guía de la Iglesia católica. Expertos y censura tecnológica en el Vaticano En el acto intervinieron los cardenales Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, y Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe. A ellos se unieron profesores universitarios y expertos en la materia, así como el cofundador de Anthropic, Cristopher Olah, cuya empresa de inteligencia artificial fue vetada recientemente por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El papa agregó que la Iglesia "lleva mucho tiempo comprometida con el desarme nuclear, como un servicio a la paz y a la dignidad de la familia humana" y que, de la misma manera, "la inteligencia artificial actual exige desarme", porque, al igual que la energía atómica, debe estar bajo regulaciones estrictas al servicio de todos y del bien común. A su juicio, las decisiones sobre el desarrollo tecnológico nunca deben estar desvinculadas de la conciencia, la ética y la responsabilidad social. Un llamado al beneficio de toda la humanidad El obispo de Roma abogó también por "construir juntos" para orientar la Inteligencia Artificial hacia el beneficio colectivo, argumentando que solo mediante la cooperación estrecha entre quienes diseñan los sistemas y quienes sufren sus consecuencias —incluyendo tanto a los países ricos como a los más pobres, las instituciones, los individuos, los centros de poder y las periferias— se podrá construir un futuro que no sea para unos pocos privilegiados, sino para toda la humanidad. Sobre el porqué la Iglesia se ocupa de estos asuntos de corte científico, el pontífice, quien es licenciado en Ciencias Exactas, precisó: "No poseemos respuestas técnicas, ni pretendemos sustituir a quienes tienen la experiencia, pero aportamos una sabiduría sobre la humanidad que nuestro tiempo necesita con urgencia. Cada persona es única e irremplazable, un sujeto libre e inteligente, dotado de conciencia". Por ello, concluyó con una invitación abierta a todos los miembros de la Iglesia y de la sociedad global a aprender a escucharse mutuamente, afrontar con valentía los retos éticos del presente y cooperar activamente en la construcción de una comunidad internacional más humana y fraterna. Redacción / La Voz de Michoacán