EFE / La Voz de Michoacán Cambio climático. Organizaciones humanitarias y de lucha contra el cambio climático publicaron este sábado una carta en la que instaron a los líderes del G7 a admitir y depurar sus propias responsabilidades; después de que la presidencia francesa del bloque incluyera en la agenda el objetivo de reducir los “grandes desequilibrios” mundiales. Diagnóstico incompleto sobre la economía “Aunque la constatación es acertada y la ambición necesaria, el diagnóstico sigue siendo incompleto”; detallaron los firmantes de la misiva, publicada este sábado en el semanario francés La Tribune du Dimanche, que incluye a representantes de nueve organizaciones, como Amnistía Internacional, Oxfam o Acción contra el hambre. “Para reducir los desequilibrios de la economía mundial hay que asumir sus orígenes: estas fracturas no son casualidades de la historia”; agregaron. “Han sido creadas y alimentadas, y siguen siéndolo, por lógicas de explotación y dependencia que los países del G7 han convertido en sistemas y que perpetúan, a menudo sin nombrarlas, en sus decisiones económicas”. Los cinco desequilibrios clave Para estas organizaciones, la cumbre que tendrá lugar en Évian del lunes al miércoles próximos debe ser la ocasión para mirar de frente lo que la palabra "desequilibrio" tiende a disimular. Identificaron cinco ejes críticos: • Deuda asfixiante: La deuda que ahoga a los países del sur hace que estas naciones envíen a los países del Norte más dinero del que reciben. • Extrema concentración de la riqueza: Mientras miles de millones enfrentan el aumento del coste de la vida y catástrofes climáticas; la fortuna acumulada de los multimillonarios alcanza los 18,3 billones de dólares, cifra equivalente al PIB de China. • Sistema fiscal obsoleto: Las multinacionales y grandes fortunas eluden normas fiscales; desplazan beneficios y reducen su contribución al interés general, privando a los Estados de recursos para financiar servicios y combatir el cambio climático. • Beneficios desmesurados: Se obtienen ganancias excesivas a costa de cada crisis; especialmente en los sectores de la energía, el transporte, la industria agroalimentaria o las finanzas. • Debilitamiento de la solidaridad: Entre 2024 y 2025, la solidaridad internacional se redujo en un 23 % a escala mundial; lo cual refleja un preocupante retroceso de la responsabilidad colectiva. Responsabilidad política de las potencias En estos problemas, que no son abstracciones técnicas sino elecciones políticas; los países del G7 —Alemania, Canadá, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y EE. UU.— tienen una responsabilidad especial. Representan el 45 % del PIB mundial, el 30 % de las emisiones y el 69 % de la ayuda pública al desarrollo. Por ello, la cumbre no debe ser un simple “ejercicio protocolario”; lamentando los firmantes que el presidente francés, Emmanuel Macron, haya dejado fuera de la agenda asuntos espinosos —como la lucha contra el cambio climático— para asegurar la presencia de Donald Trump. “Si Emmanuel Macron quiere realmente abordar los desequilibrios macroeconómicos mundiales; no puede seguir ignorando a quienes están en el centro del problema”, recalcaron los firmantes.