El alto costo impacta la tradición culinaria. El aumento en el precio del pescado blanco ha obligado a cocineras tradicionales de la región lacustre de Michoacán a modificar recetas emblemáticas que durante años se prepararon con esta especie. Beatriz de la Cruz, cocinera tradicional de Janitzio, reveló que actualmente muchos de los platillos que antes se elaboraban con pescado blanco ahora se preparan con filete de trucha debido al elevado costo del producto. “El pescado blanco está muy caro, está a 600 pesos el kilo y ya sale muy poquito. Ya nadie trabaja con el blanco porque está muy caro, pero filete de trucha sí”, señaló. La cocinera explicó que el cambio ha sido bien recibido por sus clientes, a quienes se les informa con claridad sobre los ingredientes que se utilizan actualmente en cada preparación. Un platillo premiado Uno de los principales atractivos que Beatriz de la Cruz presenta en la muestra gastronómica del Jalo Futbolero es un platillo envuelto en hoja de maíz, elaborado con verduras y pescado. La preparación se lleva a cabo en una olla de barro, siguiendo técnicas tradicionales heredadas por generaciones. Actualmente, el platillo tiene un costo de 150 pesos y, de acuerdo con la cocinera, se trata de una de sus recetas más reconocidas. “Es el platillo estrella porque ya me he ganado premios”, afirmó. Recordó que obtuvo el primer lugar en un encuentro de cocineras tradicionales realizado en Pátzcuaro y posteriormente volvió a conseguir el mismo reconocimiento durante otro evento gastronómico celebrado en Morelia. El alto costo del pescado blanco obliga a cocineras tradicionales a buscar alternativas como la trucha para preservar sus platillos premiados. Foto: Ashley Rodríguez La historia de la papákata Además la cocinera promueve la papákata, una preparación tradicional purépecha a la que se le atribuyen propiedades reconfortantes. De acuerdo con Beatriz de la Cruz, antiguamente este alimento era preparado para las mujeres después del parto. “Cuando nosotros nos aliviábamos de tener un bebé, nuestras mamás nos hacían ese caldillo porque era muy caliente, para que no tuviéramos frío y para que soltáramos leche para los bebés”, relató. La cocinera explicó que esta tradición se mantiene viva en algunas comunidades de la región lacustre, donde la gastronomía continúa estrechamente ligada a los conocimientos y prácticas heredadas por generaciones. Invitan a aprovechar los últimos días Finalmente, Beatriz de la Cruz invitó a la población a visitar la zona gastronómica instalada en el Jalo Futbolero y degustar los platillos tradicionales que presenta junto con otras cocineras michoacanas. “Vengan a probarlos, ya nada más vamos a estar dos, tres días y nos vamos a ir”, expresó. La muestra gastronómica permanecerá abierta hasta el 28 de junio, donde los asistentes pueden encontrar algunos de los sabores más representativos de las distintas regiones de Michoacán Ashley Rodríguez / La Voz de Michoacán