La mano de Trump: el respaldo a la ultraderecha para ganar aliados en América Latina

El presidente Trump promueve la ultraderecha en América Latina para ganar aliados. Analizamos el proyecto «Escudo de las Américas» y su impacto actual.

El presidente Donald Trump durante un acto oficial, representando su política exterior hacia América Latina.
Con la estrategia del "Escudo de las Américas", Trump busca consolidar aliados de ultraderecha en toda la región latinoamericana. Foto: EFE

Reconfiguración regional. Desde su retorno a la Casa Blanca en 2025, el presidente Donald Trump ha implementado una estrategia de intervención política en América Latina, respaldando explícitamente a figuras de la ultraderecha para consolidar un bloque de gobiernos aliados. Este cambio de paradigma ha provocado tensiones diplomáticas, acusaciones de injerencia y una clara polarización en el mapa geopolítico del continente.

Estrategia de respaldos explícitos

La táctica de Trump ha sido directa: utilizar sus plataformas digitales para influir en procesos electorales clave. Ejemplos recientes incluyen:

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  • Colombia: El respaldo total a Abelardo de la Espriella, quien resultó electo en una contienda marcada por denuncias de interferencia extranjera por parte de la oposición.
  • Honduras: El triunfo del conservador Nasry Asfura en 2025, cuya campaña recibió mensajes directos del mandatario estadounidense vinculando su éxito al futuro de las relaciones bilaterales.
  • Brasil en la mira: La próxima prueba estratégica es el país sudamericano, donde Trump muestra cercanía con Flávio Bolsonaro, mientras mantiene una relación tensa con la administración de Lula da Silva, marcada por aranceles y tensiones comerciales.

El "Escudo de las Américas"

Esta ofensiva política no es aislada; forma parte de la estrategia de seguridad nacional denominada "Escudo de las Américas". Este proyecto busca agrupar a gobiernos afines —como los de Javier Milei en Argentina, Nayib Bukele en El Salvador y Daniel Noboa en Ecuador— para combatir el crimen organizado y contrarrestar la influencia de China en la región. A cambio, Washington ha intensificado la cooperación económica y militar con estos estados, dejando a México como el último gran bastión de la izquierda en el continente.

Redacción / La Voz de Michoacán

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