Redacción / La Voz de Michaocán Tras los hechos violentos registrados este lunes en la capital michoacana, donde comuneros de Arantepacua secuestraron unidades comerciales, quemaron neumáticos y bloquearon vialidades, el secretario de Gobierno, Raúl Zepeda, afirmó que los manifestantes no presentaron un pliego petitorio claro, y al parecer no contaban con la representatividad de la asamblea comunitaria. El encargado de la política interna de la entidad calificó al contingente como un "grupo reducido", señalando que intentaron actuar bajo un esquema de "factor sorpresa", a pesar de que las autoridades ya los esperaban para instalar una mesa de atención. "Venían con consignas de desestabilizar; ya traían desde su comunidad llantas para quemar y camionetas Kuarichas, cosas que son indebidas y con las cuales bloquearon las vialidades", declaró el funcionario estatal. Mesa de diálogo duró solo 10 minutos Zepeda detalló que, a pesar de los actos violentos y las agresiones registradas a las afueras de Casa Michoacán, se les brindó acceso a las instalaciones para entablar el diálogo. Sin embargo, los manifestantes abandonaron el lugar a los pocos minutos. "A los 10 minutos se pararon, se fueron, retiraron el bloqueo y se regresaron a su comunidad. Percibimos cierta división dentro de la población y de esta reacción no nos dejaron un pliego petitorio en esos 10 minutos que duró la mesa de atención", explicó. Rompieron usos y costumbres El secretario de Gobierno sugirió que el grupo que irrumpió en Morelia no actuó bajo el consenso ni con el respaldo formal de las autoridades tradicionales de la comunidad. "Presumimos que efectivamente este grupo no traía el mandato de la comunidad ni de la asamblea total para venir a hacer gestiones ante el Gobierno del Estado, como lo dictan sus usos y costumbres", concluyó, recordando que el procedimiento habitual de Arantepacua consiste en realizar una asamblea previa que faculta formalmente al consejo o a una comisión representante.