Los dos hombres que fueron acribillados a balazos cuando viajaban a bordo de una camioneta Jeep con placas de Texas, en la población de Santa Clara del Cobre, municipio de Salvador Escalante, ya están identificados, informaron autoridades policiales. Los interfectos respondían a los nombres de Gerardo y Rodrigo, de 25 y 45 años de edad, respectivamente. Ambos eran familiares y sufrieron múltiples impactos de proyectil de arma de fuego. Sus cuerpos quedaron en los asientos del conductor y copiloto. Vehículo quedó perforado por decenas de disparos La camioneta de las víctimas terminó prácticamente convertida en una coladera. En el exterior, sobre la carpeta asfáltica, quedaron regados al menos 45 casquillos percutidos calibre 7.62x39 milímetros, utilizados en fusiles AK-47, comúnmente conocidos como "cuernos de chivo". El ataque ocurrió sobre la carretera Santa Clara-Ario de Rosales El doble homicidio se registró la mañana de este miércoles sobre la carretera Santa Clara del Cobre-Ario de Rosales, a la altura de la colonia El Corcuvi, a un costado del negocio "Mariscos La Orilla" y a pocos metros de la desviación a Zirahuén. Versiones extraoficiales sobre las víctimas De acuerdo con versiones extraoficiales, los agraviados eran originarios de la comunidad de Paramuén. Asimismo, trascendió que presuntamente ofrecían servicio de grúas y se encargaban del traslado de vehículos al corralón municipal. Sin embargo, ninguna de estas versiones ha sido confirmada por el Gobierno Municipal de Salvador Escalante. Habitantes obstaculizan diligencias de la FGE Al enterarse del hecho violento, al sitio acudió personal de la Fiscalía General del Estado (FGE), adscrito a la Unidad de Servicios Periciales y Escena del Crimen (USPEC), que inició las investigaciones correspondientes. No obstante, su labor se vio interrumpida por un grupo de habitantes, quienes impidieron que los peritos revisaran y aseguraran la camioneta Jeep. Además, no permitieron el levantamiento de los cadáveres para su traslado al Servicio Médico Forense (Semefo). Ante el ambiente hostil, los elementos de la FGE se retiraron Lo anterior ocurrió ante la presencia de elementos del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional (GN) y la Policía Municipal, quienes no lograron garantizar las condiciones de seguridad para los peritos criminalistas y agentes investigadores. Debido al ambiente hostil generado por una considerable cantidad de pobladores, el personal de la Fiscalía se vio obligado a retirarse del lugar. Por último, los habitantes se encargaron de llevarse los cadáveres y el vehículo baleado.