EFE / La Voz de Michoacán La industria mexicana de bebidas alcohólicas ha propuesto una modificación al esquema del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para que el gravamen se calcule por el grado de alcohol y no por el valor de la bebida, con el fin de reducir incentivos al mercado ilegal, ampliar la recaudación y facilitar la formalización de pequeños productores. Panambí Garcés, directora general de la Comisión para la Industria de Vinos y Licores (CIVyL), explicó en entrevista con EFE que el sector mantiene conversaciones con la Secretaría de Hacienda y su titular, Édgar Amador, así como con legisladores en el Congreso federal, para impulsar un esquema “ad quantum”, es decir, que se rija por el porcentaje de alcohol que tenga cada bebida y no por su costo, para simplificar el esquema y fortalecer la fiscalización. El impacto en la recaudación Esta propuesta podría incrementar la recaudación hasta en un 70% si consigue reducir la evasión, según la CIVyL, que recuerda que el IEPS a bebidas alcohólicas recaudó cerca de 75,000 millones de pesos en 2024 (unos 4,386 millones de dólares). Garcés estimó que la cerveza concentra casi un 95% del mercado, mientras que vinos, licores y destilados representan alrededor de un 5%, aunque enfrentan mayor carga fiscal: la imposición a la cerveza llega hasta un 26% y en vinos y destilados es de un 53%, lo que a su juicio crea un fuerte incentivo económico para evadirlo. En este sentido, Garcés estimó que el cambio representaría alrededor de un peso (0.06 dólares) adicional por lata de cerveza, pero tendría un efecto relevante para las finanzas públicas por el volumen de esta categoría. La ejecutiva indicó que una cerveza comercial tiene un grado de alcohol promedio de un 5%; los vinos se sitúan generalmente entre un 5% y un 18%, y los destilados, entre un 26% y un 51%, lo que movería de forma importante el esquema fiscal actual de todos los actores en la industria. Combate al mercado ilegal El sector también vincula esta reforma con el combate al mercado ilegal, pues Garcés afirmó a EFE que ese sector creció el 54.9%, frente al 28.5% del formal. Alcance del mercado negro: El 44.2% del mercado presenta alguna forma de ilegalidad, equivalente a cuatro de cada diez botellas, ya sea por evasión fiscal, incumplimiento normativo o, en una proporción menor, adulteración. Precios y riesgos: Los productos ilegales pueden venderse hasta un 40% más baratos que una bebida formal, mientras que el 21.2% del total de este mercado representa un riesgo sanitario directo. Afectación económica: La pérdida para el Estado asciende a 19,500 millones de pesos (casi 1,140 millones de dólares) anuales, generando competencia desleal y riesgos sanitarios. Además, la organización calcula que el mercado ilegal tiene un valor de 55,689 millones de pesos (unos 3,257 millones de dólares). Garcés señaló además ventas irregulares en plataformas digitales y redes sociales, y prácticas de subvaloración en aduanas —como declarar cincuenta botellas de whisky a un dólar de valor—, por lo que pidió reforzar controles de pedimentos y padrones de importadores. El sector también impulsa revisar etiquetas y comprar en canales formales, mientras busca que microproductores se incorporen a la legalidad. México, añadió, cuenta con seis bebidas con denominaciones de origen —tequila, mezcal, bacanora, sotol, raicilla y charanda—, produce vino en dieciocho de sus 32 estados y es el cuarto exportador mundial de bebidas alcohólicas.