Marisa Barbosa Serrato Este fin de semana, los resultados de las elecciones provinciales de Alemania, indudablemente hicieron sentir la ola de la extrema derecha desde el otro lado del Atlántico y necesitamos analizarlo.El domingo pasado los resultados electorales de la provincia alemana de Sajonia-Anhalt, dejó sorprendido a más de uno, al enterarnos que el partido Alternativa por Alemania (AFD) obtuvo el histórico 43.8 por ciento de los votos en el estado, posicionándose, así como la primera fuerza política.El partido Alternativa por Alemania, se presentó a las urnas con propuestas electorales de corte antinmigrantes y xenofóbicas, prometiendo una vez llegado al poder, deportar en masa a todos los migrantes que se encuentren en Alemania sin un proceso migratorio en orden, posicionamientos abiertamente en contra de la población que profesa el Islam, planteando cerrar todas las escuelas que tengan estudios del Corán y la segregación escolar, al separar las aulas donde estudien las hijas e hijos de refugiados de las aulas de los alemanes.De igual manera, propone trabajar con políticas públicas en pro de la exaltación del “orgullo alemán” – lo que sea que eso signifique - e incentivar que las y los jóvenes alemanes tengan familias más grandes, posicionándose en contra del derecho de la interrupción voluntaria del embarazo y de las cuotas de género ya que argumentan que son improductivas e injustas.Si todavía existiera la duda por lo cual se considera un partido con ideología de extrema derecha, la cúpula de la dirigencia de este partido se encuentra en contra de los derechos de la comunidad LGBT y se declaran grandes admiradores de perfiles como Donald Trump y Vladimir Putin, con quien proponen reconstruir la relación como socios comerciales. La antesala de la caída del cordón sanitario alemán El cordón sanitario alemán, es el concepto utilizado para explicar un pacto histórico que ha sido la tradición de las y los representantes políticos alemanes desde hace 81 años, específicamente desde la caída de Adolfo Hitler, encabezando al Partido Nacional Socialista Obrero Alemán, comúnmente conocido como el partido Nazi, el cual gobernó Alemania desde 1933 hasta 1945.La tradición del cordón sanitario consistía en el entendido, de que los partidos democráticos alemanes se negarían a colaborar institucionalmente con partidos alemanes que mantengan ideología de extrema derecha. Esta tradición se instala como una advertencia constante de la fórmula utilizada por Adolfo Hitler para lograr la concentración del estado alemán en su persona.El 30 de enero de 1933 Adolfo Hitler es designado como Canciller, tan solo 27 días después se incendia el parlamento alemán y como respuesta suspende los derechos civiles fundamentales, realizando los arrestos masivos de los miembros del partido comunista, sin embargo no fue hasta días después, el 23 de marzo del 1933 que por medio de amenazas personales, los miembros del parlamento aprobaron la modificación a la ley donde se concentró en la figura del Canciller Adolfo Hitler los tres poderes, ejecutivo, legislativo y federal. Recordar es vivir Solamente le costó 53 días al Partido Nacional Socialista Obrero Alemán liderado por Adolfo Hitler el ingresar a la estructura gubernamental para modificarla por completo, ese es el gran trauma y el principal motivo de la tradición del cordón o cerco sanitario, comparándolo con un virus que puede llegar a contagiar a toda la estructura de gobierno.Frente a este nuevo escenario, el partido Alternativa por Alemania al obtener 39 de los lugares dentro de su Parlamento Estatal, el cual se encuentra conformado por 83 escaños y para contar con la mayoría se necesitan 42, desde kilómetros a la distancia se puede ver la caída de esta tradición, la posibilidad de que las otras fuerzas políticas tengan que negociar con el partido de extrema derecha es absoluta, por primera vez desde la caída del Tercer Reich en 1945. Hablemos de votos Con el objetivo de visibilizar el musculo político del AFD, debemos considerar que la provincia de Sajonia-Anhalt cuenta con un padrón electoral de 1.3 millones de personas registradas, suponiendo que todas fueron a votar el domingo pasado y obteniendo el 43.8 por ciento con el que ganó el AFD se puede estimar en 569 mil 400 votos, pueden ser menos.El padrón electoral federal cuenta con 60 millones de personas registradas en toda Alemania, entonces, estamos hablando que fue el 0.9 por ciento de la población que pavimentó el regreso de la extrema derecha.Indudablemente es un golpe profundo al status quo de la política alemana y europea, hoy más que nunca es indispensable el involucramiento de todas y todos en los procesos electorales que vienen en puerta a nivel internacional, ya que la apatía sin duda es un factor que puede beneficiar al regreso de pasajes sumamente oscuros como humanidad, de igual manera necesitamos contarles a las generaciones más jóvenes nuestra historia, ya que no es que la hayan olvidado, es que no la conocen y al parecer, se está repitiendo.