Redacción / La Voz de Michoacán En el marco del 216 aniversario del inicio de la Independencia de México, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reivindicó el origen popular del movimiento insurgente y centró su discurso en la soberanía nacional, la libertad y la participación del pueblo en la construcción del país. Durante la ceremonia previa al Desfile Cívico-Militar del 16 de septiembre, realizada en la Ciudad de México, Sheinbaum sostuvo que México nació de la rebeldía de un pueblo que rechazó aceptar la injusticia como destino y destacó la participación de mujeres, hombres, comunidades indígenas y sectores populares en la lucha independentista. La mandataria dedicó buena parte de su intervención a Miguel Hidalgo y Costilla, a quien presentó como un cura cercano a la población y como una figura central de una independencia con características populares. Recordó su formación en la Real y Pontificia Universidad de México, su paso por el Colegio de San Nicolás y su relación con José María Morelos y Pavón. Sheinbaum señaló que el movimiento comenzó a tomar forma en el contexto de la invasión francesa a España en 1808 y destacó la participación de personajes como Francisco Primo de Verdad, Ignacio Allende, Juan Aldama, Mariano Abasolo, Miguel Domínguez y otros integrantes de las conspiraciones previas al levantamiento insurgente. Al referirse al inicio de la rebelión, la presidenta recordó que existen distintas versiones sobre las palabras pronunciadas por Hidalgo la madrugada del 16 de septiembre de 1810, aunque destacó la referencia recogida por Pedro García sobre la eliminación de los tributos y el llamado a luchar por la libertad. De acuerdo con el recuento realizado por Sheinbaum, el movimiento pasó rápidamente de un reducido grupo a una movilización multitudinaria que avanzó por distintos puntos de la Nueva España y tomó ciudades como Guanajuato y Valladolid. También recordó que, tras llegar a Guadalajara, Hidalgo impulsó medidas como la abolición de tributos y, de manera central, la abolición de la esclavitud. La presidenta subrayó que Hidalgo fue detenido en 1811 y fusilado el 30 de julio de ese año, mientras que su cabeza y las de otros insurgentes fueron exhibidas durante años en la Alhóndiga de Granaditas como escarmiento. En su discurso, sostuvo que pese a los intentos por desacreditarlo, Hidalgo mantuvo la defensa de sus ideales. https://www.youtube.com/live/SUT15WZ_DEs Morelos y la construcción de una nación La segunda parte del relato histórico estuvo dedicada a José María Morelos y Pavón, a quien Hidalgo encargó continuar la lucha en el sur del territorio y tomar el puerto de Acapulco. Sheinbaum destacó que Morelos combinó la acción militar con la construcción de un proyecto político y recordó su participación en el Congreso convocado en 1813, así como el documento conocido como Sentimientos de la Nación. La presidenta resaltó principios atribuidos a aquel proceso, entre ellos la abolición de la esclavitud y las castas, además de la idea de que “la soberanía dimana del pueblo”, como uno de los conceptos que, según su discurso, permanecen vinculados con la historia política del país. Tras la captura y fusilamiento de Morelos, Sheinbaum recordó la continuidad de la lucha insurgente con figuras como Vicente Guerrero y Guadalupe Victoria, hasta la consumación de la Independencia. También hizo un recorrido por las décadas posteriores, al mencionar la Constitución de 1824, el reconocimiento español de la independencia en 1836, la guerra de los Pasteles, la intervención estadounidense de 1846 a 1848 y la segunda intervención francesa. Dos proyectos de nación La mandataria destacó la disputa entre proyectos políticos durante el siglo XIX. Sheinbaum contrapuso a sectores conservadores, centralistas y monárquicos con las corrientes liberales y republicanas, dentro de un proceso que incluyó la llegada de Maximiliano de Habsburgo y nuevas intervenciones extranjeras. La presidenta planteó que la historia de México está vinculada con la defensa de la soberanía y con la capacidad de su población para decidir su propio destino. Ese planteamiento fue acompañado por una reivindicación del carácter popular que atribuyó al movimiento iniciado por Hidalgo. Al cierre de su intervención, Sheinbaum vinculó esa lectura histórica con una defensa contemporánea de la soberanía nacional. Su discurso concluyó con una serie de afirmaciones sobre la independencia del país, entre ellas: “México no se entrega, no se arrodilla y nunca se vende”. La ceremonia se realizó antes del desfile conmemorativo en el Zócalo de la Ciudad de México, donde participaron elementos de las Fuerzas Armadas. La cobertura del acto reportó la presencia de cerca de 16 mil integrantes de las Fuerzas Armadas y 99 aeronaves en el desfile de este 16 de septiembre.