LEO ZUCKERMANN En las mañaneras, cuando le preguntan a la presidenta sobre un escándalo, denuncia, señalamiento o posible irregularidad, Sheinbaum suele responder “que se investigue”, “lo vamos a investigar”, “tiene que hacerse la investigación”, “debe comprobase” o “que se revise”. Le pedí a ChatGPT que analizara las transcripciones de todas las mañaneras de la presidenta desde que tomó posesión el primero de octubre de 2024. Encontró 23 ocasiones que ha recurrido a este tipo de fórmulas para salir del paso con preguntas difíciles de contestar. Son casos como señalamientos de corrupción relacionados con el gobierno de Alfonso Durazo en Sonora; abusos de poder de Cuauhtémoc Blanco; las muertes en el Festival Axe Ceremonia; el asesinato de la madre buscadora María del Carmen Morales, en Jalisco; la muerte de un menor durante una excursión de una academia militarizada; un presunto fraude en San Luis Potosí; denuncias de extorsión y cobro de piso atribuidas a integrantes de la CATEM; los señalamientos de “El Mayo” Zambada sobre sobornos a policías, militares y políticos; el caso de Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad de Tabasco; el traslado de 27 menores de Chiapas y su posible explotación laboral; la violencia durante la marcha de la Generación Z; una investigación periodística sobre posible nepotismo y uso de recursos públicos; el uso de remesas para lavar dinero; las presuntas extorsiones contra empresas mineras; denuncias contra servidores públicos en consulados; señalamientos sobre posibles irregularidades en Pemex; la muerte de una militante de Morena; las acusaciones de presunto desvío de recursos contra Samuel García, gobernador de Nuevo León; y los viajes en aviones privados de la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama. Huelga decir que muchos de estos casos están relacionados con compañeros de partido de la presidenta. ¿Decir que “se investigue” es una forma que utiliza la presidenta para escurrir el bulto? ¿Solicitar esto es una manera de eludir la responsabilidad del Estado? Una vez más, le pedí a ChatGPT que me ayudara a analizar si efectivamente se investigó después de que lo solicitara Sheinbaum y qué pasó. En varios casos, la investigación ya existía antes de que Sheinbaum utilizara su fórmula retórica, en otros sí hubo una actuación posterior concreta; y en algunos simple y sencillamente no se encontró evidencia de una investigación formal. Doy un ejemplo de cada una de estas tres categorías. En el caso de Hernán Bermúdez Requena, la investigación ya existía. La Fiscalía de Tabasco la abrió formalmente en noviembre de 2024 por extorsiones y posibles vínculos con el grupo delincuencial de La Barredora; en febrero de 2025 obtuvo una orden de aprehensión. Eventualmente, Bermúdez fue detenido en Paraguay y regresado a México. Hoy se encuentra detenido. Posteriormente se abrió también una causa federal por delincuencia organizada. Ambos procesos siguen vigentes. Sin embargo, a quien no han investigado es al exgobernador, hoy senador, Adán Augusto López Hernández, el jefe de Bermúdez a quien nombró secretario de Seguridad Pública de la entidad. Ahí la propia presidenta reveló, en julio de 2025, que no estaban investigando a Adán Augusto. Las pesquisas tenían un límite: nada de indagar a peces gordos de la 4T. En el caso de la muerte de Erick Leonardo, un niño de 13 años, en la Academia Militarizada Ollin Cuauhtémoc, la Fiscalía de Morelos actuó penalmente después de la declaración presidencial. La investigación ha producido ya tres detenciones por probable homicidio calificado. Al parecer, la fórmula retórica sí funciona cuando se trata de indagar a gente que no está relacionada con la 4T. Finalmente, en la tercera categoría, aunque Sheinbaum dijo que debía revisarse, hasta ahora ninguna autoridad ha hecho pública la apertura de una investigación formal específica sobre los vuelos en avión privado de la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, algunos de ellos operados por una empresa vinculada corporativamente con Seguritech, contratista del gobierno quintanarroense. Huelga decir que la implicada es militante destacada de Morena. En suma, cuando los escándalos están relacionados con políticos morenistas o de sus aliados, la fórmula retórica “que se investigue” es efectivamente para escurrir el bulto: o se investiga, pero las averiguaciones no alcanzan a los altos mandos, o de plano no se indaga nada. X: @leozuckermann