Omar Cuiriz / La Voz de Michoacán En la jornada inaugural de la 54ª edición del Festival Internacional Cervantino, la icónica compañía australiana Bangarra Dance Theatre sostuvo un encuentro con los medios de comunicación en Guanajuato para detallar la propuesta artística y espiritual con la que llegan al escenario del Auditorio del Estado. En cobertura presencial para La Voz de Michoacán, los integrantes del colectivo destacaron la urgencia de preservar y honrar la herencia viva de las Primeras Naciones de su país. Durante la rueda de prensa, los voceros resaltaron el viraje institucional en su país de origen, donde el gobierno australiano anunció una nueva política artística orientada a poner en primer plano a los pueblos originarios para salvaguardar sus legados. "La cultura nunca se detiene, es un proceso continuo que vive en la memoria", señalaron, al recordar la conexión ininterrumpida de más de 65 mil años que sus comunidades mantienen con la tierra, un legado que recuperan escuchando de viva voz los relatos de los descendientes ancestrales. El trabajo de Bangarra trasciende la danza convencional al fusionar historias tradicionales con una refinada estética contemporánea. "En el proceso de traducción las cosas evolucionan y la cultura cambia, pero parte fundamental de preservarla es compartir las historias. Buscamos que el público desarrolle un conocimiento profundo a través de lo que ve en las artes escénicas", explicaron. Respecto al valor y reconocimiento de las culturas autóctonas en Australia, la agrupación confirmó que su labor cuenta con el respaldo económico de diversas instituciones públicas y privadas, garantizando que cada producción se desarrolle de la mano con el diálogo constante y el respeto hacia las comunidades de origen: "Buscamos proteger a nuestras comunidades y trabajar siempre en consulta con ellas". El lenguaje corporal de Bangarra responde a un proceso formativo único en su tipo. Nacida de la energía de una institución de enseñanza dancística establecida hace cinco décadas, la compañía entrena a bailarines de las Primeras Naciones tanto en disciplinas de danza formal como en saberes culturales ancestrales, moldeando una corporalidad e identidad de movimiento singular en la escena mundial. Finalmente, los integrantes enfatizaron el alcance ético y trascendente de su arte al presentarse ante el público mexicano: "Desde nuestro trabajo buscamos conectar de manera universal y espiritual, tal como nos conectamos con nuestra tierra. Nuestra intención es promover la cultura, aprender las similitudes que compartimos con otras naciones, elevar a nuestra gente para decir la verdad y enseñar al mundo estas realidades".