Juan Carlos Huante / La Voz de Michoacán Elaborar una catrina de barro de 60 centímetros de altura —desde el moldeado, la quema y el decorado— le toma a Javier Cervantes Espinoza alrededor de una semana, pieza que comercializa a un costo final de 3,800 pesos. En Capula, tenencia moreliana reconocida como el Pueblo Mágico del barro, el capulineado y el puntillismo, el maestro artesano compartirá parte de esta herencia cultural, de la cual representa la tercera generación familiar, a través de los talleres que ofrecerá en el marco de las actividades previas a la Noche de Muertos en Michoacán, del 23 al 31 de octubre. Experiencia desde la arcilla hasta el pincel El curso tiene un costo de 240 pesos por una sesión de dos horas e incluye café o té. En este espacio, los participantes conocerán a fondo el proceso de moldeado, desde el detallado de los finos dedos del esqueleto hasta la creación de los elementos ornamentales que hacen únicas a las catrinas y catrines. Esta experiencia vivencial tendrá lugar en el taller familiar, ubicado en la calle Aquiles Serdán número 87. Ahí, el artesano explicará también el proceso de cocción de las piezas dentro de hornos tradicionales hechos de adobe y ladrillo, en los que también adquieren firmeza otros utensilios de uso cotidiano como platos, ollas, vasos y tazas. Para concluir la jornada, los visitantes pondrán a prueba sus habilidades decorativas aplicando pincel y pintura sobre rostros de catrinas, piezas que podrán llevarse como recuerdo de su visita. Horarios y reservaciones Este taller, organizado en coordinación con la Secretaría de Turismo del Estado de Michoacán, se desarrollará en un horario de 10:00 a 14:00 horas, dividido en dos turnos de dos horas cada uno, con un cupo máximo de 15 personas por grupo. Los interesados en participar pueden comunicarse al teléfono 443 263 2634, en un horario de atención de 09:00 a 20:00 horas. Cabe destacar que el maestro Javier Cervantes ya registra más de 70 reservaciones pactadas para esta temporada. En la tenencia de Capula existen cerca de 250 talleres dedicados a la elaboración de artesanías con tres tipos de barro, en los que se combinan diversas técnicas tradicionales que dan como resultado piezas de gran valor estético con demanda local, nacional e internacional. Finalmente, Cervantes Espinoza destacó que durante la temporada de octubre y noviembre las ventas artesanales llegan a triplicarse en la comunidad gracias a la afluencia turística que atrae la emblemática celebración michoacana de Noche de Muertos.