Juan Carlos Huante / La Voz de Michoacán “En cada pieza que haces va una parte de ti...”, destaca la maestra artesana Hilda Villagómez Estrada, quien impartirá el taller de elaboración de diademas con flor de cempasúchil en Tzintzuntzan, en el marco de las actividades previas a la Noche de Muertos en Michoacán, del 23 al 31 de octubre. Para la maestra Hilda, el valor asignado a cada artesanía va más allá de un costo económico, sin importar lo laborioso que sea su proceso de elaboración. A punto de cumplir 36 años dedicada al oficio de crear figuras con hoja de maíz (totomoxtle), la creadora enseñará a los asistentes a realizar los cortes, pliegues, amarres y el acomodo de las hojas para dar forma y colorido a la tradicional flor con sus característicos matices anaranjados. Horarios, costos y reservaciones Esta experiencia artesanal tiene un costo de 150 pesos e incluye todos los materiales necesarios. La sesión tiene una duración aproximada de hora y media y se impartirá a grupos reducidos de entre 4 y 10 personas, con diversos turnos programados entre las 10:00 y las 16:00 horas. El taller se llevará a cabo en el domicilio ubicado sobre la avenida Lázaro Cárdenas número 5, justamente frente al Mercado de Artesanías de Tzintzuntzan. Las personas interesadas en solicitar mayores informes o realizar su reservación pueden comunicarse al teléfono 443 263 2634, en un horario de atención de 09:00 a 20:00 horas. Preservación de la identidad frente a la producción masiva La maestra Hilda Villagómez recalcó que el objetivo principal de esta iniciativa, coordinada con la Secretaría de Turismo del Estado, es que los visitantes valoren el esfuerzo y la dedicación que existe detrás de cada artesanía, por sencilla que parezca. “Qué más bonito que hacer algo que te apasiona, que en cada pieza que haces va parte de ti, va parte de tu conocimiento, de tu tiempo, pero lo más importante: van tus raíces”, enfatizó la artesana purépecha. Respecto a la competencia con los productos de importación, Villagómez Estrada subrayó que el trabajo hecho a mano busca salvaguardar los usos, costumbres y la memoria colectiva de la región. “Nosotros no podemos compararnos con China, pero China tampoco se puede comparar con nosotros, porque ellos son máquinas y nosotros trabajamos a mano. Cada pieza hecha a mano es única y eso no lo van a lograr jamás, pese a su gran industria”, concluyó.