Omar Cuiriz / La Voz de Michoacán A un mes de concretarse la definición interna de Morena en Michoacán, la postura entre los perfiles que contendieron ya no se centra en los apoyos iniciales, sino en la manera de asumir los resultados. Mientras figuras como Fabiola Alanís, Gaby Molina, Gladyz Butanda y representantes del equipo de Celeste Ascencio se han integrado a la ruta de diálogo y unidad encabezada por Carlos Torres Piña, actual coordinador estatal, el bloque afín a Raúl Morón Orozco es el único que mantiene señalamientos sobre una resolución que el propio senador reconoció en un primer momento. El panorama actual contrasta con el despliegue del coordinador estatal, quien ha convocado públicamente a la cohesión del movimiento y ha mantenido encuentros con distintas expresiones políticas del partido, incluyendo puentes de comunicación con el equipo de Morón. De esta manera, el proceso de estructuración no se ha sustentado en la exclusión, sino en la incorporación activa de las corrientes que decidieron avalar el resultado y continuar dentro del marco institucional de Morena. Por su parte, el senador Raúl Morón sostiene que continuará dentro de las filas de la Cuarta Transformación y en respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo; sin embargo, su postura sigue marcando distancia respecto al comportamiento adoptado por el resto de las y los aspirantes, así como frente al llamado reiterado del Comité Ejecutivo Nacional y la Presidencia de la República para preservar la unidad interna. La definición organizativa en el estado se resolvió formalmente con el nombramiento de Torres Piña. El desarrollo de las próximas semanas determinará los alcances y la integración definitiva de todas las corrientes al proyecto rumbo a los próximos compromisos electorales.