Marisa Barbosa Serrato Este fin de semana nos sorprendió la noticia de que la Fiscalía General de la República (FGR) dio cumplimiento a la orden de aprehensión a César Jáuregui, exfiscal de Chihuahua, quien fue acusado por el delito de traición a la patria -entre otros- y necesitamos hablar de esto. Debemos recordar que hace seis meses durante un operativo de desmantelamiento de un narco laboratorio en el municipio de Morelos, Chihuahua, perdieron la vida dos agentes pertenecientes a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) del gobierno de los Estados Unidos, quienes participaron en este operativo estatal sin conocimiento, ni mucho menos autorización del gobierno federal. Es fundamental aclarar que, ninguno de los tres poderes a nivel estatal -Ejecutivo, Legislativo o Judicial- cuentan con la facultad legal para dar la autorización que agentes extranjeros -de ninguna nacionalidad- tengan acceso a territorio nacional, ni que se encuentren participando en operativos de seguridad. Este escándalo a nivel nacional fue el escenario para que pudiéramos observar vergonzosamente como la elite panista, con completa ignorancia de la ley, se mantuvo apoyando la todavía no aclarada: “relación de cooperación” entre el gobierno estatal de Chihuahua con la Agencia Central de Inteligencia (CIA) del gobierno de los Estados Unidos, quien lamentablemente no es la primera vez que se encuentran claras evidencias de sus operaciones ilegales en nuestro país. México históricamente en defensa de su soberanía De la misma manera que podemos analizar la política interna, se pueden analizar las acciones del Estado en materia de política exterior, las cuales se enfocan en lograr o defender los intereses nacionales, estas acciones generalmente tienen criterios o principios previamente establecidos, conocidos como Doctrinas y siempre me hace sentir muy orgullosa el compartir que, México le ha regalado al mundo entero grandes Doctrinas de Política Exterior. Desde el origen de México como estado independiente, pasando por la caída del Imperio de Maximiliano de Habsburgo, la restauración de la República Mexicana y la etapa de su consolidación postrevolucionaria; históricamente, nuestro país ha buscado incansablemente que las potencias extranjeras respeten su soberanía, como el Estado mexicano nunca ha sido potencia militar, hemos utilizado otras estrategias de seguridad nacional: el derecho. La primera, tiene como contexto la caída del Imperio de Maximiliano de Habsburgo y la restauración de la República Mexicana en manos de Benito Juárez y como lo menciona la gran académica y diplomática Roberta Lajous Vargas : “En Julio de 1867, Juárez pronunció la frase que habría de fijar la piedra angular de la política exterior de México basada en el derecho: Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz” , hasta el día de hoy, esta frase sigue resonando a nivel internacional. La segunda gran Doctrina vendrá a cargo del Presidente Venustiano Carranza, donde en su informe presidencial en 1918, México le regala al mundo la valiosísima Doctrina Carranza: “Las ideas directrices de la política internacional son pocas, claras y sencillas y se reducen a proclamar: que todos los países son iguales; que deben respetar mutua y escrupulosamente sus instituciones, sus leyes y su soberanía; ningún país debe intervenir en ninguna forma y por ningún motivo en los asuntos interiores del otro”. Este posicionamiento de Política Exterior, no se puede entender sin las múltiples intervenciones del gobierno de Estados Unidos en territorio nacional y las acciones del embajador de Estados Unidos en México: Henry Lane Wilson quien, junto con el traidor Victoriano Huerta y opositores al gobierno de Francisco I. Madero - el primer presidente mexicano electo democráticamente después del Porfiriato- en 1913 realizaran el cobarde asesinato del presidente Francisco I. Madero y su vicepresidente José María Pino Suarez. El criterio jurídico de la no intervención, radica en la idea de la igualdad soberana de todas las naciones, sin importar si eres una potencia militar o una nación que acaba de nacer, vinculándolo con el tercer gran criterio de política exterior mexicana, la Doctrina Estrada. Planteada por el Secretario de Relaciones Exteriores: Genaro Estrada en 1930, con la aprobación del presidente Pascual Ortiz Rubio declara que: “El gobierno de México no otorga reconocimiento porque considera que esta práctica es denigrante, ya que, a más de herir la soberanía de las otras naciones, coloca a éstas en el caso de que sus asuntos interiores pueden ser calificados en cualquier sentido por otros gobiernos”, estableciendo así que, ningún Estado necesita el reconocimiento de otro para proclamarse soberano, no únicamente reconociendo este derecho a nivel internacional, sino también estableciendo el trato digno que el Estado Mexicano esperaría por parte de las potencias extranjeras. ¿Se está gestando una nueva Doctrina Mexicana? Las tres grandes doctrinas de Política Exterior que tiene nuestro país, Doctrina Juárez, Doctrina Carranza y la Doctrina Estrada, fueron imaginadas e implementadas como herramientas para la defensa de la soberanía de México, la cual se encontraba amenazada por las potencias extranjeras expansionistas estadounidenses y europeas. Problemáticas globales como el gran poder e injerencia de los carteles, el lavado de dinero y el terrorismo, son una clara amenaza a la seguridad nacional, desde hace décadas se sabía que no podrían ser solucionados de manera unilateral, se necesita la cooperación internacional, sin embargo, hoy en día estos problemas transfronterizos pueden estar siendo utilizados por el gobierno encabezado por Donald Trump, como herramienta de intervencionismo, desde las acciones de la administración republicana en turno y su nueva alianza continental “El Escudo de las Américas” y la designación de cárteles mexicanos como grupos terroristas. Por lo anterior, durante los dos años de la presidencia de Claudia Sheinbaum, hay indicadores claros, que me permiten proponer que estamos frente a la implementación de una nueva doctrina mexicana, la cual no podría estarse gestando sin nuevamente revivir el contexto histórico de estar frente una política exterior estadounidense tan agresiva, incluso con claros tintes neo- imperialista, la cual también ha realizado modificaciones a su Doctrina Monroe y al Corolario Roosevelt. El criterio que se ha estado gestando y constantemente pronunciado en el marco de la relación México - Estados Unidos, tanto en discursos nacionales como en foros internacionales, propone el Poder Federal Ejecutivo de los Estados Unidos Mexicanos encarnado en la Dra. Claudia Sheinbaum el siguiente criterio: Respeto a la soberanía e integridad territorial, Coordinación sin subordinación, Responsabilidad compartida y diferenciada, confianza y respeto mutuo. La aprehensión del ex fiscal de Chihuahua, César Jáuregui, acusado por el delito de traición a la patria en el marco de la presencia todavía sin aclarar de los agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) del gobierno de los Estados Unidos en territorio nacional, es un mensaje claro de Política Exterior, donde se recuerda a nivel nacional pero sobre todo a nivel internacional, que la postura del gobierno mexicano nunca será de enfrentamiento militar, sino de la defensa del derecho, de nuestro derecho de poder decidir nuestro destino sin la necesidad de que ninguna potencia extranjera establezca sus intereses sobre los de las y los mexicanos.