Ashley Rodríguez / La Voz de Michoacán Hay historias que se cuentan con palabras, otras que se construyen a través de imágenes y algunas que encuentran en la música la manera de tocar las emociones más profundas. Para la compositora Oriana Gidi, esa es precisamente la magia del cine: acompañar una historia desde los sonidos y conseguir que el público sienta, imagine y conecte con aquello que sucede en la pantalla. En la edición 24 del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), la artista participa como compositora en tres cortometrajes seleccionados: Carmen, dirigido por Leire Aguilera Kelly; Rituales, un documental de Enrique Muñoz Rizo realizado en colaboración con Mateo Cuarón; y Azucena, escrito, dirigido y producido por su madre, la reconocida actriz Tiaré Scanda, quien debuta como directora cinematográfica. En entrevista exclusiva para La Voz de Michoacán, Oriana compartió cómo fue crear la identidad musical de cada proyecto, los retos de trabajar con historias tan distintas y la emoción de escuchar las reacciones del público durante las proyecciones. “Creo que el reto es que cada corto tiene necesidades musicales muy diferentes. Entonces, es encontrar el tono y la identidad musical para cada proyecto, que acompañe esa historia con ese director o esa directora”, explicó. Para ella, componer para cine significa comprender que cada historia necesita un universo sonoro propio. No existe una fórmula única: el proceso comienza con conversaciones con quienes dirigen y, a partir de sus ideas, se exploran instrumentos, atmósferas y sonidos capaces de reforzar lo que ocurre en pantalla. En Azucena, por ejemplo, Tiaré Scanda tenía una idea clara de la esencia musical que buscaba, incluso de ciertos elementos de instrumentación, entre ellos una presencia de metales al final que aportara una sensación poderosa y triunfal. En Carmen, la propuesta fue distinta: la directora buscaba que la voz femenina se convirtiera en un elemento constante a lo largo del cortometraje. La historia sigue a Carmen, una mujer mayor que vive entre las rutinas y el ruido de su familia. Cuando su nieta la invita a una exposición de arte erótico, experimenta una noche inesperada que despierta en ella emociones desconocidas. Por su parte, Rituales, dirigido por Enrique Muñoz Rizo, es un cortometraje documental que forma parte de la selección del festival. En este proyecto, Oriana también tuvo el reto de encontrar una propuesta musical que acompañara la historia sin perder de vista su identidad particular. Una formación dedicada a contar historias con sonidos Aunque en el cine su trabajo ocurre detrás de las imágenes, la música ha sido una parte fundamental de su camino artístico. Oriana estudió composición y posteriormente se especializó en música para cine. También ha estudiado distintos instrumentos a lo largo de su vida, una preparación que alimenta su manera de construir propuestas sonoras. Su trayectoria incluye la composición para producciones audiovisuales y el desarrollo de su propio proyecto musical independiente. Además de su faceta como compositora, también se ha desempeñado como actriz, explorando distintas maneras de participar en la creación artística. Para Oriana, la música cinematográfica tiene una capacidad particular: puede transformar por completo la experiencia de una película, marcar su tono y provocar emociones incluso cuando los personajes no necesitan decir una sola palabra: “Es lo que más me apasiona en la vida”, expresó. Esa posibilidad de acompañar las historias desde un lugar distinto al diálogo es una de las razones por las que disfruta su trabajo. Y escuchar cómo responde la audiencia a sus composiciones se ha convertido en una de las experiencias más especiales de su participación en el festival: “Es bien bonito. He ido a las proyecciones de los tres cortos y ha sido muy lindo escuchar las reacciones de la gente y ver cómo uno puede hacer sentir a la gente cosas interesantes, importantes”. Iloteca, su música más allá del cine La composición para películas no es la única manera en la que Oriana comparte su sensibilidad artística. También cuenta con un proyecto musical independiente en el que puede desarrollar sus propias ideas, explorar otros sonidos y presentarse frente al público. Hace unos meses lanzó Iloteca, su más reciente disco, disponible en plataformas digitales. La artista también ha estado ofreciendo presentaciones en vivo y adelantó que continuará con esta faceta, cuyos próximos conciertos y actividades anuncia a través de sus redes sociales, donde puede encontrarse como Oriana Gidi. Al preguntarle si prefiere componer para cine o trabajar en su proyecto como solista, respondió sin dudar: disfruta ambas posibilidades. Para ella, no se trata de elegir entre una y otra, sino de encontrar en cada espacio una forma diferente de expresarse. Morelia, un lugar para volver a crear Sobre el Festival Internacional de Cine de Morelia, la compositora destacó la inspiración que encuentra en el encuentro entre cineastas, artistas y espectadores: “Es increíble. Uno sale muy inspirado y con muchas ganas de hacer más cosas y hacer más cine. Entonces es un lugar muy especial para mí”, señaló. Finalmente, invitó al público a acercarse a Rituales, Azucena y Carmen, los tres cortometrajes en los que participa como compositora, y a seguir su proyecto musical independiente para conocer sus próximos lanzamientos y presentaciones. EN RESUMEN ¿En qué cortometrajes participa Oriana Gidi en el FICM? La compositora Oriana Gidi participa en la edición 24 del FICM con la música original de tres cortometrajes: Carmen (Leire Aguilera Kelly), Rituales (Enrique Muñoz Rizo) y Azucena, obra con la que su madre, la actriz Tiaré Scanda, debuta como directora. ¿De qué trata el proyecto musical independiente de Oriana Gidi? Paralelo a su trabajo en el cine, Oriana Gidi cuenta con una carrera como solista y recientemente lanzó su álbum Iloteca, disponible en plataformas digitales.