Ashley Rodríguez / La Voz de Michoacán Con fotografías, flores de cempasúchil y recuerdos de aquellos compañeros que dejaron huellas imborrables, fue inaugurado en Morelia el altar colectivo “Entre Huellas y Cempasúchil: Un Reencuentro Eterno e IMPArable en el Mictlán”, un homenaje dedicado a los animales de compañía que formaron parte de numerosas familias, pero también a aquellos que murieron sin conocer el cariño de un hogar. La Dirección de Atención Animal del Instituto Moreliano de Protección Animal (IMPA) realizó por segundo año consecutivo esta actividad, cuyo propósito es honrar la memoria de perros, gatos y otros seres sintientes. Durante la inauguración, se destacó que el altar no solamente está dedicado a las mascotas que recibieron amor y cuidados durante su vida, sino también a aquellas que permanecieron encadenadas, fueron envenenadas, fallecieron en situación de calle, víctimas de maltrato o sin haber tenido la oportunidad de ser adoptados. La convocatoria también busca que la ciudadanía participe llevando fotografías, cenizas u ofrendas para recordar a sus compañeros. Algunos de los espacios del altar están destinados a animales que vivieron en las instalaciones del IMPA y fallecieron sin encontrar una familia que los adoptara. Las organizadoras señalaron que la intención del altar es reconocer que todos los animales merecen respeto, cuidado y la oportunidad de conocer el amor de una familia. Por ello, hicieron un llamado a la población para considerar la adopción de ejemplares rescatados de situaciones de violencia y ofrecerles una segunda oportunidad. En el evento también participó Elisa Reyes, fiscal de Medio Ambiente, quien agradeció la invitación y llamó a la sociedad a involucrarse en la protección animal. Señaló que las autoridades dan seguimiento a las carpetas de investigación por maltrato, pero requieren de la colaboración ciudadana, las asociaciones civiles y las personas rescatistas independientes; asimismo, destacó la necesidad de contar con más espacios de resguardo para los animales víctimas de violencia. El xoloitzcuintle guía el camino al Mictlán Uno de los elementos centrales del altar es el xoloitzcuintle, representado como el compañero de viaje que guía a las almas en su camino al Mictlán y simboliza la lealtad y el vínculo que trasciende la muerte. La composición también incorpora figuras de animales como la mariposa monarca, el águila, la lechuza, el conejo y el jaguar, vinculados con distintos significados dentro de la representación cultural y simbólica del altar. Entre los elementos tradicionales se encuentran el papel picado, las flores de cempasúchil, el agua, el incienso, el copal y el petate. Sin embargo, en lugar de colocar sal y alimentos que pudieran perjudicar a los animales, se incorporaron opciones adecuadas para ellos. El camino de flores representa el regreso simbólico de las mascotas para reencontrarse con quienes las amaron y mantener vivo el recuerdo de la compañía que brindaron.