Arte y Resistencia: un colectivo generador de discursos, desde el arte

La exposición Arte y Resistencia, puede visitarse en el Complejo Cultural Los Pinos de la Ciudad de México.

Los proyectos interdisciplinarios estarán exhibidos hasta el domingo 8 de mayo. Fotografías: Fernando Llanos y Jessica Herreman.

Yurixhi Ochoa

Arte y Resistencia es un proyecto que surge en 2018, después de encontrarnos con algunos amigos en la ciudad de Morelia. Un año en el que continuaba de una manera muy efervescente, en el país y en las comunidades purepechas, los debates en las organizaciones comunitarias por la defensa de su territorio, ante el saqueo de las mega producciones extractivistas, que tienen que ver, en el caso de nuestro país, y en muchos otros países de America Latina, con la extracción de materias primas, o la producción de productos agroforestales de exportación. Y que eso siempre termina afectando la forma en que las comunidades han venido gestionando su vida, y resguardando, protegiendo y gestionando sus formas particulares de habitar este mundo.

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Michoacán, que es el lugar donde nosotros trabajamos, donde nacimos, crecimos y vivimos, se encuentra en el centro occidente de México, hacia el lado del Pacífico, y en ese momento estaba un auge muy fuerte que dictó entre los pueblos purepechas el movimiento de defensa autonómica del pueblo de Cherán. Cherán lo que hace es hacer toda una articulación comunitaria por la defensa del territorio, y emprender una lucha legal ante cortes internacionales, para que el Gobierno Federal lo reconociera como un pueblo originario con el derecho de auto-gobernarse. Esto detonó todo un proceso de levantamiento de otras comunidades del estado y del país, y quizá también inspiró a otros movimientos de America Latina y el mundo. Y fue un movimiento que encabezaron las mujeres, las “nanas”, y que por supuesto al ser las abuelas de las comunidades, éstas tenían una red social de protección y de organización bastante grande. Para ese momento, surgió otro levantamiento en una comunidad vecina, de nuestra meseta purepecha, que se llama Nahuatzen, y ahí como acto de protesta afuera de la comunidad incendiaron un camion de la Coca-Cola. Este incendio es una estrategia para llamar la atención a los gobiernos estatales y poder sentarse al diálogo.

Arte y Resistencia tiene el objetivo de visibilizar la diversidad de formas de expresión e identidad de la comunidad purépecha de Michoacán.
Fotografías: Fernando Llanos y Jessica Herreman

Así surge el colectivo Arte y Resistencia como un movimiento intercultural. Una de las preguntas más fuertes era: ¿Cómo una comunidad indígena y considerada una de las comunidades más pobres del Estado y del país, (desde los criterios de pobreza que establece el estado y el capital), había incendiado este camión de la Coca-Cola? Y nosotros que somos de estos pueblos decíamos “Bueno, es que es una práctica recurrente para llamar la atención”. Y cuanto tratábamos de traducir esta práctica, decíamos, el Estado que existe para las personas que viven en espacios más urbanos o para personas mestizas, no es el mismo Estado que existe en las comunidades “indígenas”, también nombradas así por el Estado Mexicano. Entonces sentar a las personas que se requieran sentar para solucionar algunas problemáticas dentro de las comunidades originarias, requiere cierto tipo de prácticas que históricamente las comunidades han venido realizando para poder ser escuchados y negociar sobre sus necesidades, con el Estado como intermediario de los grandes capitales que afectan su espacio; y en este caso en particular, para exigir que el gobierno garantizara su seguridad. La estrategia de causar daño a una gran empresa es la forma de cómo poder gestionar canales de comunicación en los que si haya una réplica, por parte del Estado.

Fotografías: Fernando Llanos y Jessica Herreman

Ante este panorama, surgió una de nuestras primeras producciones, le llamamos “El monumento al diálogo forzado”, y fue la reproducción a escala original, del camión de Coca-Cola que se incendió ahí afuera del pueblo Nahuatzen. Y justo lo que intenta todo este montaje, este espacio audiovisual, es generar un documento integral que explica estas luchas de los pueblos originarios en Michoacán, por reivindicar su existencia y por renegociar las condiciones en que estos espacios coexisten en un mundo globalmente organizado. Pero también pretende traducir estas luchas, que se ven silenciadas o mal interpretadas por todo un sistema de comunicación dominante, donde siempre aparecen los pueblos originarios como: los salvajes. Y nosotros nos preguntamos dentro del colectivo ¿Cómo podemos traducir esta lucha? La cual tiene que ver con frenar al saqueo, con denunciar esta forma a la que nos están acostumbrando a vivir, en este país, con tanta violencia, con desapariciones forzadas, con narcotráfico, con venta de drogas a generaciones más jóvenes, con el cobro de piso… no es tolerable, ni es algo a lo que nos tenemos que acostumbrar. Y los únicos que están protestando de forma sistemática, y que han demostrado que no van a parar hasta lograr mejores condiciones de vida, son las comunidades originarias; sin embargo en los medios de comunicación, normalmente esta información no llega.

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Fotografías: Fernando Llanos y Jessica Herreman

Lo que intenta Arte y Resistencia es traducir estas luchas, por supuesto no para las comunidades originarias, porque ellos lo tienen muy claro, sino para las comunidades mestizas. ¿Cómo es que la organización de las comunidades originarias, construyen, reelaboran un sistema, histórico, de organización y de articulación, para la defensa de su territorio? Hemos tenido muchos diálogos sobre como poder hacer esta labor, y cómo mediar nuestra propia necesidad de ser, bajo los esquemas que nos ha impuesto este modelo civilizatorio; generar un diálogo desde un colectivo que requiere un poco la de-construcción de los investigadores, de los artistas visuales, de los documentalistas, de los cineastas, que conformamos el colectivo, de todo esto que también nos enmascara, y que es parte de nuestro proceso histórico.

Fotografías: Fernando Llanos y Jessica Herreman

En Arte y Resistencia, cada una/uno/une desde donde sea que nos encontramos, o desde las historias de vida que tenemos, intentamos entender lo que está sucediendo en nuestro país, y tratar de no normalizar la violencia. Y para esto, una herramienta principal sí es el arte, porque es sensible, genera un lenguaje en común, es sumamente educativo, y también permite la suma de las capacidades, de la creatividad y las ideas de todas y todos*.
*Fragmento del libro, en proceso de edición “Arte y Resistencia”.

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Yurixhi Ochoa es originaria de la comunidad p´urhépecha de Charapan, Michoacán. Profesora titular en las licenciaturas de: Ciencias Ambientales, Estudios Sociales y Gestión Local (ENES-UNAM- Morelia). Pertenece a la Red Nacional de Patrimonio Biocultural de CONACyT, nodo mares.