¿Ya conoces los Pueblos Mágicos de Michoacán? Te presentamos los ocho tesoros que posee el estado

El 5 de octubre, se celebra en México, el Día Nacional de los Pueblos Mágicos

Imagen: La Voz de Michoacán.

Enrique Santiago / La Voz de Michoacán

Morelia, Michoacán. Además de ser el estado que vio florecer a la cultura purépecha y en la época colonial fuera uno de los principales centros mineros, Michoacán esconde ocho Pueblos Mágicos llenos de pedazos de historia y joyas de la naturaleza.

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Un Pueblo Mágico es un sitio con símbolos y leyendas, poblados con historia que en muchos casos han sido escenario de hechos trascendentes para nuestro país, son lugares que muestran la identidad nacional en cada uno de sus rincones, con una magia que emana de sus atractivos, y con ocho de estos sitios, Michoacán es una de las entidades del país donde hay más pueblos mágicos.

Este 5 de octubre, Día Nacional de los Pueblos Mágicos, te invitamos a conocerlos y a planear una visitar en cuanto sea pertinente.

Angangueo, un paraíso color naranja

A dos horas y media de Morelia, Mineral de Angangueo está situado entre una sierra y los cerros, es un pueblo minero que en otoño e invierno se pinta de anaranjado por las miles de mariposas monarca que pasan por ahí en su recorrido de migración. 

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Para poder disfrutar de este gran fenómeno de la naturaleza, puedes ir al Santuario de Sierra Chincua y El Rosario o admirarlas de lejos desde el mirador en la Capilla de la Misericordia.

También puedes visitar el Templo de la Inmaculada Concepción y la Parroquia de San Simón Celador, donde se encuentra un mural que narra la historia de la minería en el pueblo. Aprovecha el puente en conmemoración al Aniversario de la Constitución, para conocer este lugar.



Cuitzeo, el lugar de las tinajas

A 40 minutos de la capital michoacana, Cuitzeo del Porvenir, a las orillas del Lago de Cuitzeo en el límite del estado con Guanajuato, es un pueblo fundado por los agustinos, que en la lengua purépecha significa "lugar de tinajas".

Su geografía rodeada de agua y estructuras montañosas le permitió un moderado aislamiento por muchos siglos, incluso el Convento de Santa María Magdalena ha permanecido sin grandes alteraciones a través de los años.

Esta zona fue un centro ceremonial para varias culturas prehispánicas, como la teotihuacana, tolteca y finalmente la purépecha que construyó la ahora zona arqueológica de Tres Cerritos.



Pátzcuaro, el orgullo de Don Vasco

A menos de una hora, este Pueblo Mágico fue fundado por Don Vasco de Quiroga, quien erigió la Basílica de Nuestra Señora de la Salud y creó la primera universidad de México, el Colegio de San Nicolás, que hoy alberga al Museo de Artes e Industrias Populares.

Es perfecto para salir a caminar por sus calles empedradas y admirar el paisaje que forman las casas con tejado de barro y el lago de Pátzcuaro de fondo. La plaza Gertrudis es el lugar donde podrás probar algunas de las delicias culinarias típicas como los charales secos, las corundas rellenas o el queso Cotija.

Foto: Christian Hernández.



Jiquilpan, un poblado a orillas del río

A dos horas 50 minutos de Morelia, Jiquilpan de Juárez se ubica a las orillas del río con el mismo nombre, y en náhuatl significa "lugar del añil". Este pequeño pueblo contiene murales de José Clemente Orozco, uno en la Biblioteca Pública Lic. Gabino Ortiz y otro en la Primaria Francisco I. Madero. 

Conocido como el lugar de las jacarandas, Jiquilpan es el pueblo de Michoacán que vio nacer al general Lázaro Cárdenas además de contar con el Bosque Cuauhtémoc, un hermoso lugar rodeado de jardines frondosos y antiguos templos, como la Casa de Piedra y el Templo del Sagrado Corazón.



Santa Clara del Cobre, el orgullo orfebre

A una hora 45 minutos de la Ciudad de la Cantera Rosa, este pequeño pedazo de Michoacán es hogar de los mejores artesanos del cobre en el país. Incluso fueron los encargados de fabricar el pebetero para los Juegos Olímpicos de México 68.

Las plazas y quioscos se llenan todos los días con piezas únicas de orfebrería y metal. Aunque antiguamente era solo un centro donde se trabajaba el cobre, ahora es un destino ideal para realizar bicicleta de montaña, senderismo, pesca deportiva y hasta recorridos en kayak.

Cuando estés aquí no puedes perderte las tortas o tostadas de carne apache o la barbacoa de borrego, así como las enchiladas. 

Foto: Víctor Ramírez



Tacámbaro, el Balcón de Tierra Caliente

A una hora 45 minutos de Morelia, Tacámbaro de Codallos, conocido como el Balcón de Tierra Caliente, presume del clima perfecto por estar situado entre montañas y tener un pequeño lago dentro de un cráter volcánico, llamado La Alberca. Y de cascadas como la del Arroyo con un caudal fuerte y una impresionante caída.

Es hogar de varios sitios históricos como el Centro Cultural Amalia Solórzano, que cuenta la historia de Lázaro Cárdenas, la Catedral de San Jerónimo, el Templo de Fátima, la Capilla de Santa María Magdalena y el Santuario de Nuestra Señora de Fátima.



Tlalpujahua, magia navideña todo el año

A escasas dos horas de la capital michoacana, Tlalpujahua de Rayón, es famoso por ser un centro artesanal especializado en esferas navideñas, hogar de la Feria de la Esfera, evento que junta entre octubre y diciembre a miles de turistas.

Su nombre significa en náhuatl, "tierra de tezontle" y fue habitado por los mazahuas para después ser un centro de explotación de oro y plata en la época colonial. Fue el lugar de nacimiento de Ignacio López Rayón y su antigua casa ahora es un Museo, y el Campo del Gallo fue después nombrado Parque Nacional Rayón.

En lo alto del pueblo se puede ver la Parroquia de San Pedro y San Pablo. Al igual que la iglesia de Santiago Puxtla y un santuario de la mariposa monarca.



Tzintzuntzan, capital del Imperio Purépecha

A una hora de Morelia, Pueblo heredero de la antigua capital del Imperio Purépecha, se ubica en una planicie a unos cuantos metros del Centro Ceremonial de Las Yácatas, que consta de cinco templos que datan del siglo XII. También alberga el Convento de San Francisco que conserva los árboles de olivo que plantó el propio obispo Don Vasco de Quiroga a mediados del siglo XVI.

El "lugar de colibríes" se llena de colores y tradiciones especialmente en Día de Muertos, ya que aún se conservan las tradiciones prehispánicas como la lengua, las danzas de los paloteros y el ritual de velación en el panteón.

En cuanto a sus artesanías, Tzintzuntzan es famoso por su alfarería policromada, la cerámica verde vidriada y sus trabajos y adornos en tule. Podrás explorar las islas de la Pacanda, el Museo Exconvento de Santa Ana y el Antiguo Hospital de Indios.

Foto: Víctor Ramírez