Entre la nostalgia y la evolución del servicio de correo postal

La Voz de Michoacán. Las últimas noticias, hoy.

Foto: Agencias. El escribir una carta y utilizar el servicio postal para enviarla es algo que muy poca gente hace.

Christian Fuentes / La Voz de Michoacán

Morelia, Michoacán. Las formas de comunicación al paso de los años han ido en evolución, sin embargo, una que se resiste a morir pese a los embates de la tecnología es el la del servicio de correo postal, que entre la nostalgia sigue recordándonos una de las maneras que se utilizaron de manera efectiva en aquellos tiempos para mantener el vínculo.

PUBLICIDAD

De Aztlán a Tenochtitlan

 

En la época prehispánica, los ancestros de los actuales carteros, entonces llamados Paynanis, debían ser buenos atletas ya que se desempeñaban como corredores en relevos para que las noticias fluyeran a través de cadenas vivas. Por lo tanto, además de una gran condición, los paynanis eran poseedores de una excelente memoria, ya que era necesaria para poder transmitir mensajes verbales. Durante el imperio azteca los mensajeros, solo trabajaban para el emperador, en aquel entonces el servicio de mensajería no era algo público. En el códice bautizado como Lienzo de Tlaxcala, diferentes cronistas e historiadores han identificado y señalado, que además de los mensajes verbales, también entregaban documentos pictográficos.

PUBLICIDAD

De Tenochtitlán hasta el día de hoy

Dando y dando, en algunas ocasiones el porte de las cartas se llegaba a pagar al momento de recibirlas. Tras la caída de Tenohtitlán en 1521, dejó de existir de manera formal un sistema de mensajería. Fue hasta 1580 cuando el virrey Martín Enríquez de Almanza organizó el servicio del Correo Mayor de nueva España, poniendo a cargo a Martín Olivares quien permaneció mas de veinte años en el puesto. Dicho sistema de correos contaba con entregas a pie, a caballo y en agencias postales que se ubicaron en la Ciudad de México, Veracruz, Puebla, Oaxaca, Querétaro y Guanajuato.

El correo en la Independencia

La rebelión de los mexicanos provocó que el gobierno español realizara espionaje a través del correo e incluso, el servicio postal se interrumpió haciendo entregas solamente una vez al mes. Fue por medio del correo, que en España se enteraron del levantamiento armado en contra del gobierno virreynal. Andrés Mendívil de Almirola, administrador principal de los correos de México, escribió una carta el 16 de marzo de 1811 donde relataba lo acontecido en Dolores y los sucesos de que tenía conocimiento hasta el momento.

El correo en el porfiriato

 

La modernización del país que tanto buscaba Díaz, trajo algunos beneficios al correo como ingresar a la Unión Postal Universal y poner en vigor los códigos postales. Durante esta histórica etapa de nuestro país sucedieron varios acontecimientos que marcaron el destino del correo mexicano. En 1878, México fue incorporado a la UPU, Unión Postal Universal. Para 1884, debido a las necesidades del país, se instauró el primer código postal. En 1901, este servicio fue transformado en Dirección General de Correos. Fue en 1907 cuando por fin el correo mexicano contó con un edificio construido expresamente para tales fines. En ese año fue inaugurado el hermoso Palacio Postal.

El correo en la Revolución

El México revolucionario, vio como las estampillas de correo funcionaron como dinero, esto ante la inestabilidad económica que vivía el país. Durante la Revolución Mexicana, el correo sufrió fuertes golpes tal como en la época de independencia. Las oficinas ambulantes ubicadas en los carros-correo, sufrieron constantes asaltos por parte d los revolucionarios que buscaban recursos para financiar el movimiento armado. Desafortunadamente, en muchos de estos asaltos los empleados del correo perdieron la vida. La inestabilidad política y económica, provocaron que en algunos casos ante la falta de papel moneda, se usaran las estampillas de correo como dinero para realizar transacciones comerciales. En 1911 México contaba con mil carteros, que en ese año distribuyeron 115 millones de piezas.

México hoy

Hoy en día, el escribir una carta y utilizar el servicio postal para enviarla es algo que muy poca gente hace. De acuerdo con el Servicio Postal Mexicano, SEPOMEX, apenas el 2 ó 3% de sus ingresos son generados por la correspondencia social, en realidad los correos son un servicio utilizado por las empresas, como los bancos, empresas de telecomunicaciones o de cobranza que envían sus estados de cuenta por esta vía. La modernidad y las nuevas tecnologías explican esta situación.