Es "El hijo de mi padre" un espacio para jugar a la representación

  Notimex / la Voz de Michoacán México, 29 Ene. Una furiosa historia de amor y desamor, de imposturas y violencia, de lealtades y traiciones, de enigmas sin resolver y venganzas inesperadas, constituye el trabajo escénico de «El hijo de mi padre». Presentado por la compañía «Los Tristes Tigres», bajo la dirección de Adrián Vázquez, …

BorisSchoemann 

Notimex / la Voz de Michoacán
México, 29 Ene. Una furiosa historia de amor y desamor, de imposturas y violencia, de lealtades y traiciones, de enigmas sin resolver y venganzas inesperadas, constituye el trabajo escénico de "El hijo de mi padre".

Presentado por la compañía "Los Tristes Tigres", bajo la dirección de Adrián Vázquez, el monólogo de Vázquez cuenta la historia de Maxi, un hombre que se ha construido a sí mismo, dando tumbos por la vida, a veces con resultados ganadores y otras tantas con descalabros.

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Se trata de un relato de vida, donde el protagonista entreteje su historia con anécdotas contadas de manera ágil pero crueles, lúdicas pero con dosis de dolor, nostalgia y desolación; una trama nada fuera de lo común, en que un joven de una típica familia se propone revelarse a su destino manifiesto.

La puesta en escena es simple y categórica, el actor y la palabra, en honesta confesión con el espectador, sin oportunidad para el aliento.

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Es irreverente, cruda y descarada, colmada de ingenio y humor negro, donde de punta a punta mantiene un ritmo ágil a través de secuencias narrativas y diálogos incisivos que se traslapan en un solo hilo anecdótico.

"El hijo de mi padre" se presentará una vez más esta noche, en el marco de los festejos por el 60 aniversario del Teatro La Capilla, que dirige Boris Schoemann.-