¿Conoces el pico de Tancítaro? La montaña más alta de Michoacán que se cubrió de nieve

Es importante que siga habiendo esfuerzos en conjunto entre la población y el gobierno para evitar la deforestación y que el pico de Tancítaro siga siendo un lugar de disfrute para los michoacanos en el futuro.

Fotos: Cortesía

Dante Martínez Vázquez

Morelia, Michoacán.- La crisis ambiental por la que está atravesando el mundo ha impedido que en los recientes tiempos, montañas como el pico de Tancítaro, cubran su cima de nieve como era habitual hace unas décadas atrás, y este frío invierno ha sorprendido a los michoacanos, pues nuevamente la imponente montaña ubicada en la Sierra Madre Occidental del estado, volvió a ver sus pinos cubiertos de nieve para goce de todas las personas que pueden subir sus casi 3 mil 900 metros de altura sobre el nivel del mar.

PUBLICIDAD

Es por ello, que es un buen momento para recordar la importancia de esta montaña, pues además de ser la más alta del estado de Michoacán, es también una de las reservas naturales más importantes del estado, declarada en el año 1940 como Parque Nacional por el presidente Lázaro Cárdenas, debido a que es un punto medular para la subsistencia de muchas especies de flora y fauna, entre las que destaca el pino michoacano, y animales como el zorro, el coyote, el venado cola blanca, entre otros. Sin embargo, su más de 17,000 hectáreas protegidas se han visto seriamente afectadas en los recientes años por la tala clandestina y sobre todo, la invasión ilegal de cultivos de aguacate que se han transformado en un problema serio para el medio ambiente del estado de Michoacán.

La deforestación para el cambio de uso de suelo, es precisamente una de las razones por las cuales el fenómeno de las nevadas ha dejado de ser frecuente, para dar paso a un clima más caluroso y húmedo que no es natural de la zona; y si bien, a esta montaña no se le considera como tal “alta montaña” (porque no sobrepasa los 5,000 metros de altura), no deja de ser preocupante los años de temperaturas altas que condicionan la estabilidad ambiental de la reserva.

No obstante, el pico de Tancítaro, ha sido una zona que ha permitido múltiples investigaciones de carácter biológico, e inclusive arqueológico, pues a principios del siglo XX, el explorador noruego Carl Lumholtz, estuvo haciendo distintas prospecciones en los alrededores de la montaña, en donde encontró varios sitios arqueológicos; resaltando uno cercano al pueblo de Tancítaro, donde se encontraba un basamento de planta mixta parecido a los que hay en zonas arqueológicas como Tzintzuntzan e Ihuatzio, dejando entrever su posible conexión con el antiguo imperio Purépecha; pues según distintas fuentes documentales de la época colonial, Tancítaro fue un pueblo importante para dicho imperio, pues sirvió de conexión con las comunidades de la región de Tepalcatepec que también estuvieron sometidas bajo el yugo Purépecha.

PUBLICIDAD

Sin embargo, dicha ciudad prehispánica nunca más se volvió a encontrar, a pesar de las múltiples investigaciones recientes lideradas por investigadores como Salvador Pulido o José Luis Punzo; por lo que se llegó a la conclusión de que probablemente la ciudad desapareció bajo la lava del volcán Paricutín, el volcán terrestre más joven del mundo y que es vecino precisamente del pico de Tancítaro, que a su vez, sigue siendo una zona con intensa actividad sísmica y vulcanológica.

Otro dato interesante sobre el pico de Tancítaro, es que si bien no es una de las montañas más altas del país donde hay o hubo glaciares como el caso del volcán Iztaccihuatl, el Popocatepetl, el nevado de Toluca o el pico de Orizaba; aun así sí fue poseedor del único glaciar que ha tenido el estado de Michoacán, esto en el período conocido pleistoceno que finalizó hace unos 12,000 años aproximadamente, tal como lo afirma el paleontólogo Roberto Díaz Sibaja, por lo cual, la reserva tiene una gran importancia para el estudio del paleoclima de Michoacán.

Desde su declaratoria como Parque Nacional en 1940, hasta la fecha, el pico de Tancítaro se ha convertido en uno de los lugares predilectos del turismo de aventura, cientos de montañistas y ciclistas llegan hasta su cumbre en la búsqueda de conquistar la cima más alta de Michoacán; y muchos de ellos han tenido la dicha de poder disfrutar de la montaña durante las nevadas de invierno, por lo que es importante que siga habiendo esfuerzos en conjunto entre la población y el gobierno para evitar la deforestación y que el pico de Tancítaro siga siendo un lugar de disfrute para los michoacanos en el futuro.

Dante Martínez Vázquez, licenciado en Arqueología por la Escuela Nacional de Antropología e Historia. Colaborador de los proyectos PAPAPCSUM y REPIMTAR del centro INAH, Michoacán. Actualmente cursa la maestría en Historia en la facultad de Historia, de la UMSNH.

Email: Dante_dalton@outlook.com Academia.edu / Dante Martínez Vázquez