Entrevista | ¿Desaparecerán los periódicos? Historiadora habla de la supervivencia de la prensa

«Tienen que transformarse los periódicos», expresó Adriana Pineda, historiadora de la prensa en México.

Víctor E. Rodríguez Méndez / La Voz de Michoacán

Para Adriana Pineda Soto el asunto sobre la supervivencia de la prensa está claro: en cuanto fenómeno de comunicación, dice, mientras haya seres humanos no desaparecerá. ¿Desaparecerán los periódicos? “Los periódicos van a ir migrando cada vez más de soporte; si antes los teníamos en papel de algodón, luego fue celuloide, ahora es electrónico”. Más aún, dice la doctora en Historia (UNAM), el periodismo no desaparecerá, aunque sí desaparecerán algunos formatos en los que se hacía el periodismo.

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Profesora investigadora de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), cuya línea de investigación es la historia de la prensa mexicana en el siglo XIX, Adriana Pineda señala que la transición hacia nuevos formatos no afecta la convicción del periodismo como tal. “Lo que ocurre es que ahora el periodista tiene una preparación distinta al que simplemente posee un celular y ya con eso él piensa que hizo una nota periodística; hay una formación muy distinta, no es lo mismo el tipo que nada más está haciendo una captación de un hecho sin darle una lectura”. En este sentido, Pineda manifiesta: “Al periodista le voy a seguir dando un voto de confianza porque es el que hace la reflexión, es el que genera la opinión pública y puede generar tendencias”.

Adriana Pineda fungió como presidenta de la Red de Historiadores de la Prensa y el Periodismo en Iberoamérica y fue directora del Archivo Histórico de la UMSNH. Forma parte de la Red Atarraya y entre sus libros se encuentran Mariano de Jesús Torres: un polígrafo moreliano del siglo XIX (1999), Catálogo Hemerográfico de Michoacán, 1829-1950. (2004), Registro de la prensa política en Michoacán en el siglo XIX (2005) y Plumas y tintas de la prensa mexicana (2008), entre otros.

En entrevista, la investigadora afirma que son muchas las tramas que tiene la prensa, una materia que le da para disertar largo y tendido. Recuerda, de inicio, que su vínculo con el tema del periodismo fue a partir de la investigación de su tesis de licenciatura sobre Mariano de Jesús Torres, un personaje moreliano sobre el que no oculta su admiración. “¿Qué hizo este señor? Era un polígrafo, escribía de todo, y así como escribía recetas de cocina podía escribir un método de la enseñanza de guitarra o periódicos para señoritas o de transición electorales”.

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Aquí también se funda un hecho importante para el actual Centro Documental Universitario. Al morir Jesús Mariano de Jesús Torres en 1921 su familia heredó una buena cantidad de periódicos, mismos que en algún momento la hemeroteca nicolaita los adquirió. Adriana Pineda realizó entonces la biografía del popular Pingo Torres. “Vi tantos periódicos que dije: Marianito es un personaje de su tiempo, él me llevó a estudiar los periódicos que nos legó y tenía que entender lo que hizo, y así llegué a conocer la historia de la prensa e investigar con ello los derroteros que ha tenido el periodismo en México”.

Integrante actual del Sistema Nacional de Investigadores, Adriana enfatiza que una de las grandes conquistas en México durante el siglo XIX fue, sobre todo, la libertad de expresión. “La libertad de expresión fue una lucha constante de nuestros representantes en el Congreso, quienes, además, casi todos eran escritores, por eso les llamo hombres de pluma y verbo, porque tenían la pluma, pero también ejercían el verbo en su búsqueda por el poder. Después pasamos a los diletantes del periodismo, porque en el siglo XIX no existió la formación en escuelas de periodismo, pero sí existieron esos periodistas —como Carlos Denegri en el siglo XX— que se hacen en los medios”.

Por tanto, añade, “hay que entender que de surgir en las trincheras de la transición política y como bandera política de ideología, el periodismo va a transformarse en empresas comerciales; sí, la noticia también se vende, la noticia también tiene públicos y tiene demanda, y ahí es donde vamos a encontrar todas estas posibilidades de ver que el periodismo va a estar sometido a constantes cambios”.

Adriana Pineda ha sido profesora invitada en la Universidad de Hamburgo, en la Universidad de York, en Toronto; en la Universidad de Valencia y en Castilla La Mancha, en España. Con el tiempo, señala, la prensa ha ido buscando sus ejes. “Los periódicos oficiales del siglo XIX, de hecho, no entendían bien lo que era el periodismo oficial; entonces la prensa tuvo que ir encontrando su texto-contexto. Las sociedades van creciendo y resulta que ya teníamos trabajadores y obreros, y vamos a tener entonces los periódicos vespertinos porque se pensaba que el obrero no podía leer en la mañana y tiene que leer en la tarde, pero también se piensa que el mejor día para sacar un periódico es el sábado o el domingo; son periódicos que no salen todos los días, sino que son semanales, bisemanales o mensuales. La prensa diaria es un fenómeno de la modernidad, que implica tener rotativas y otros instrumentos, porque tecnología y prensa van de la mano. Entonces, por lo mismo, ahora con Internet tenemos otros formatos de periódicos”.

Y de aquel tipo de periodista, casi idealizado del siglo XIX o incluso de buena parte del siglo XX, a la actualidad, ¿cómo ves la figura del periodista?

Creo que el periodista que hace realmente su trabajo, no pensando en las regalías, sigue teniendo aceptación pública, porque lo que no ha entendido el poder o los dueños de las prensas es que el público tiene inteligencia, y hay que ser respetuosos de su inteligencia; el público es el que te hace y te dignifica como periodista. Si tú piensas que tienes lectores ignorantes y tontos, pues seguramente haces notas tontas e ignorantes, pero si tú haces un periodismo responsable, también tienes otros públicos. Por eso yo digo que las tendencias actuales de la radio, la televisión e internet, con gente que hace periodismo, cada uno tiene muchísimas posibilidades de jugar, de acuerdo con sus públicos y con la seriedad con que hace su trabajo, porque no es nada más estar en contra de la autoridad, es también entender lo que son las prácticas sociales, los valores comunes, el interés público y no el interés privado, entonces hay un juego de objetividad y de valor que debe tener en cuenta el periodista.

Documentación y resguardo

En septiembre de 2022 la UMSNH celebró el XXV aniversario de la fundación del Archivo Histórico, espacio que ha permitido la conservación de la memoria histórica de esta casa de estudios, a cargo de la Dirección de Archivos. Con una larga trayectoria de investigadora ligada a la historia del periodismo, Adriana Pineda se siente “muy satisfecha” de su trabajo desde 1994, en lo que incluye su labor como cofundadora del Archivo Histórico en 1996. “Cuando fui estudiante conocí una hemeroteca saltimbanqui; es decir, los periódicos antiguos morelianos se acumulaban en casas rentadas, hasta ahora que tenemos el Centro Documental Universitario, donde nuestra hemeroteca tiene un lugar donde al menos no se va a perder ni se va a mermar su fondo”.

Haber contribuido a consolidar el edificio que alberga ahora como Centro Documental a la hemeroteca es, asegura Adriana, “una de mis satisfacciones universitarias”.

También, agrega, otra satisfacción universitaria es la defensa de la libertad de expresión. “Aquí tenemos la historia de la Universidad Michoacana y eso me ha creado un apego a mi institución, pero no me oculto cuando veo cosas con las que no estoy de acuerdo. Amo este trabajo que me ha dado casa y sustento; mi pasión es la docencia, me encanta dar clase, la docencia me mantiene viva. Aquí es mi refugio y claro que me duele ver que hay gente con visiones muy limitadas del ejercicio de lo que es la universidad pública”.

Volviendo a la historia del periodismo, ¿cuál es el momento actual de los medios de comunicación?

Los medios actuales a fuerzas se van a tener que transformar. Fíjate cómo otra vez los medios se vuelven a hacer privados. Si tú quieres leer la nota de alguien tienes que pagar la suscripción, entonces regresamos a la suscripciones y de eso van a vivir los periodistas y las casas periodísticas. Creo que los periodistas van a ser la fuerza y la llave del periodismo con la suscripciones. Tienen que transformarse los periódicos.

Desde sus orígenes, asevera Adriana Pineda, el periódico ha sido muy versátil en la promoción también cultural o en la promoción de otros códigos. Eso sí, aclara, “el periódico del siglo XIX, como tiene una mejor calidad de papel de algodón, va a sobrevivir mejor que los periódicos de mitad del siglo XX que se hacen amarillos y viejos”.

La historiadora nicolaita es defensora de la conservación de periódicos, como es el caso del microfilm, que garantiza la protección intelectual de los seres humanos. “Hay que seguirle apostando a las mejores maneras de conservar, porque tienen más longevidad, si lo que nos interesa es legar a la sociedad lo que hemos sido o cómo nos hemos enojado y nos hemos peleado, qué se ha dicho, quién dice, cómo se construye una sociedad con sus problemas. En tanto, el periódico sigue ahí y por eso no creo que desaparezca la comunicación de prensa, aunque tendremos otro soportes, eso sí”.

Adriana Pineda se enfoca ahora a un proyecto de investigación —a la par de los periódicos— sobre las imprentas en Morelia, y para finalizar habla, a pregunta expresa, sobre las lecciones más importantes de la historia de la prensa en Michoacán:

“Hay que entender a la prensa exigiéndole siempre al Estado la libertad de expresión. En 1885 hubo un movimiento estudiantil muy importante en el que cayó el primer periodista muerto en Michoacán: Luis González, por haber criticado al gobernador. Por tanto, la historia de nuestros periodistas caídos no es tanto por el crimen o por el ejercicio de periodismo, sino por oponerse al gobierno. Hay que entender también de dónde viene la opresión a la prensa, y en Michoacán hay que entender el contexto del cambio de la ley, del Código Penal, de la libertad de expresión, de la libertad de imprenta, de toda la parte jurídica y de cómo impacta a la prensa. En el caso de Luis González, el periodista cayó por un conflicto entre profesores y gente de gobierno, por lo que la carne de cañón fueron entonces los periodistas. Sin embargo, les salió el tiro por la culata; la venganza tuvo consecuencias porque puso a la sociedad en movilización y fue la primera vez que tuvo repercusión nacional el asesinato de un periodista en Morelia, cuya historia después nos la va a contar Daniel Cosío Villegas en un capitulito dedicado a la prensa amordazada. Pero, bueno, la prensa debe ser libre, siempre”.