José Roberto Morales Ochoa Para entrar en el universo artístico llamado Grabado es fundamental empezar por distinguir qué es grabado, y por ello, consultando el glosario especializado de Editorial Artes y Letras*, tenemos que se trata de una técnica de impresión que consiste en transferir una imagen trabajada con instrumentos cortantes o mediante procesos químicos sobre una matriz rígida, para que la tinta alojada en sus incisiones se transfiera después, por presión, al papel o la tela. Una herida calculada en la materia que se convierte, al final, en imagen. Es justamente ese proceso de estampación y reproductividad, que ha transformado nuestra civilización con sus coetáneos como la imprenta y otras técnicas utilitarias como la serigrafía, y que ha cautivado a artistas a lo largo de la historia: Durero, Rembrandt, Goya, José Guadalupe Posada, Celia Calderón, quienes han dejado huella a través de la litografía, las placas de cobre, la xilografía y otras técnicas que conforman este gran universo; es en este mundo en el que Geraldine Guillén ha centrado su trabajo profesional, su producción artística y sus sueños. El Taller de Gráfica Errante, es un espacio cultural que se ha construido a lo largo de años de trabajo sostenido, colectivo y manteniéndose independiente, es de esos que reúnen ambas cosas. Enclavado en un espacio que combina arte, café y comunidad en la ciudad de Morelia, este proyecto ha sabido trazar su propio camino cada vez más consolidado. ¿Quién es Geraldine Guillén? Geraldine Guillén González (Uruapan, 1992) es artista visual, grabadora y maestra en Historia, egresada de la Facultad Popular de Bellas Artes de la UMSNH. Su trayectoria destaca por participaciones en la Bienal Olga Costa, la Bienal FEMSA y el Concurso de Pintura y Estampa Efraín Vargas, además de dos exposiciones individuales en el Instituto de Arte y Cultura de Celaya, Gto. Actualmente combina su producción gráfica y audiovisual con una investigación historiográfica sobre las mujeres de la estampa michoacana, reafirmando su compromiso con el grabado, no solo como práctica artística, sino por sus cualidades de colectividad y propósitos sociales, reconocidos históricamente. Fotografía: Geraldine Guillén en entrevista (Crédito: Metzli Zahori Valle Madrigal) Conversando con la artista, en compañía de su perruna compañera Marla, nos comparte que su trayectoria académica tiene algo de laberinto y azar afortunado. Se recuerda a sí misma como alguien con muchas cualidades artísticas, tomando clases de música y otros talleres relacionados – Mi primer encuentro con las artes fue en la infancia, pero ya un poco como más formal, fue en la preparatoria. cuando tuve clases con el maestro Samuel Díaz. Después de eso, pasaron algunos años porque me dediqué... Bueno, en realidad me gustaban todas las artes, ¿no? O sea, tocaba la guitarra, me gustaba cantar, me gustaba mucho dibujar, pintar – Ingresó a la Facultad Popular de Bellas Artes con la intención de dedicarse al cine y la animación. Sin embargo, la lógica analógica del dibujo y la pintura la fue seduciendo poco a poco. Estando ahí dije: igual no me encanta estar tantas horas en una computadora, recuerda. Fue entonces que, tomó un curso de grabado en la MAPECO —como se conoce familiarmente a la escuela Manuel Pérez Coronado de Uruapan—, lo que influyó de manera importante en su vida. Ahí comenzó su vida en la gráfica. Después vendrían talleres con artistas destacados como Artemio Rodríguez, Julián Guerrero, Job Solórzano y Nancy Valdés, les reconoce como mentores importantes. Concluyó su licenciatura en Artes Visuales en la Facultad Popular de Bellas Artes y posteriormente ingresó a la maestría en Historiografía en la Facultad de Historia de la UMSNH, de la cual está próxima a titularse. La placa perdida, tiene mucho de tradición en Uruapan Interrogamos a Geraldine sobre su definición de gráfica y grabado, a lo que nos respondió — Técnicamente, la gráfica es el acto de dibujar; desde ahí comienza su definición. Sin embargo, cuando hablamos del grabado o de las técnicas de la estampa, nos referimos a la creación de una imagen a partir de una matriz que permite su reproducción múltiple. No es lo mismo hablar de grabado que de estampa. La estampa abarca diversas técnicas como la litografía, la serigrafía, el grabado en relieve o el huecograbado. En cambio, el grabado se refiere específicamente al proceso de realizar un corte o incisión sobre una placa, que luego puede ser utilizada para generar impresiones. La parte emotiva de esta entrevista nos comparte que en un sentido más amplio y personal, la originaria de Uruapan – para mí ya es un estilo de vida no concibo ya mi vida sin la gráfica porque es mi trabajo, es lo que hago todos los días, es a lo que me dedico desde hace muchísimos años. O sea, de alguna forma, pues, hago gráfica desde que comencé a dibujar. Entonces, eso ha sido desde siempre, o sea, desde que tengo memoria. Esto lo descubrí mediante un curso de grabado en la MAPECO y fue cuando realmente me metí como al mundo de las artes gráficas, empezando por el grabado en relieve, que es lo que me encanta. O sea, mi técnica favorita es la placa perdida, que esos son mis meros moles, el grabado en relieve a color. Hago placa perdida como mi única forma de anclarme todavía a Uruapan. Es algo que nos identifica a los artistas uruapenses. Me gusta la técnica, pero también por el significado que le doy. Fotografía: Geraldine nos muestra procesos (Crédito: Metzli Zahori Valle Madrigal) Errante, porque se encuentra donde ella se encuentre El nombre del taller no es casual. Es errante porque ha estado en muchas partes, –explica Geraldine– Yo siempre he dicho que el taller se encuentra donde me encuentre yo. Comenzó en su cuarto de estudiante, imprimiendo con una cuchara sobre placas trabajadas en condiciones austeras. Pasó por la Casa Taller Alfredo Zalce, luego por el Centro Cultural Clavijero, hasta llegar al espacio actual: un local en la calle Eduardo Ruiz en el centro histórico, donde el grabado comparte techo con una cafetería de especialidad y la venta de obra y artículos culturales. La combinación puede parecer inusual, pero Geraldine la defiende con argumentos prácticos y filosóficos a la vez. No es fácil sostenerse solo con talleres y venta de obra. Necesitaba un complemento. El café llegó primero como necesidad económica y luego como extensión natural del universo de la gráfica: hoy diseña bolsas de café con grabados propios, y el espacio funciona como galería, librería, cafetería y centro de formación artística al mismo tiempo. Fotografía: Asistentes al taller de grabado. El futuro del taller, anuncios y avisos Geraldine es una mujer entusiasta, es una artista optimista y que siempre es accesible a compartir su espacio, su conocimiento. Ha formado una comunidad dentro de su universo pictórico subacuático, de paisajes, texturas donde habitan seres coloridos que cubren su rostro con máscaras tradicionales y que montan bicicleta o en peces endémicos de alguna región de sus raíces michoacanas. En el taller, la programación es continua, cuenta con un programa activo de exposiciones temporales que están abiertas a trabajar con artistas locales y en compartir espacio de galería. Las clases de grabado se imparten los miércoles y viernes de manera permanente. Se ofrecen también cursos de dibujo y pintura. Para este periodo vacacional de abril, el taller recibirá un taller especial de Cianotipia el próximo 11 de abril. Además, cada dos meses se presenta una exposición con artistas invitados de Morelia, Uruapan y otras ciudades. Te invitamos a llevarte una grata sorpresa, visitando y conociendo El Taller de Gráfica Errante, que se ubica en: calle Eduardo Ruiz 456 atrás de Cinépolis Centro, está abierto de lunes a sábado de 10:30 a 20:00 horas. Se puede seguir su actividad y oferta en redes sociales como @tallergraficaerrante, @cafeerrante y @GeraldineGuillen. Referencias: https://www.editorialartesyletras.co/copia-de-taller-gr%C3%A1fico José Roberto Morales Ochoa, agente cultural, con especialidad en museografía, museos y centros culturales.Instagram: @jrobertomoralesEmail: imrobertomorales@gmail.com