Hablemos de mamá

“Maneras de escribir y ser/no ser madre”

“A lo largo de la historia las mujeres con hijos nos las hemos ingeniado para encontrar otras formas de escribir, que muchas veces resultan ser más vitales, en contacto con ese universo material o tejiendo metáforas para escapar de él, para jugar con él”.

Yazmin Espinoza

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Ayer se celebró en México uno de los días más importantes dentro de nuestro calendario, el Día de las Madres. Los restaurantes se llenaron, las florerías agotaron su producto y los pasteles y chocolates fueron uno de los regalos más buscados. Todo el país se desbordó para celebrar a la maternidad y a sus protagonistas. ¿Y hoy?

Mas allá del análisis social, ustedes saben que en esta columna nos dedicamos a hablar sobre literatura y, además, que el tema de la maternidad en los libros es algo que me gusta en especial.

Y es que la maternidad nos atraviesa a todos de una u otra forma, quizás por eso resulta tan llamativo que algo tan universal como lo “materno” no haya sido un tema literario primordial hasta hace algunos años que se ha visto una clara tendencia al alza en la escritura de diarios o ensayos sobre embarazo y maternidad.

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Aunque, para nadie es secreto que desde la academia estos temas siguen siendo estigmatizados o relegados al mundo de lo doméstico, a pesar de que se trata de un tema universal y complejo.

Es por eso que hoy y siempre estaré promoviendo estas letras, para que tengan más lecturas y por lo tanto sus temas se visibilicen. Algunos de los títulos que les recomiendo hoy ya los he desarrollado en algunas columnas de manera individual, otros son recientes descubrimientos que los invito también a explorar.

La hija única, de Guadalupe Nettel

Poco después de cumplir los ocho meses de embarazo, a Alina le anuncian que su hija no podrá sobrevivir al nacimiento. Ella y su compañero emprenden entonces un doloroso pero también sorprendente proceso de aceptación y duelo. Laura, la gran amiga de Alina, refiere el conflicto de esta pareja, mientras reflexiona sobre el amor y las estrategias que los seres humanos inventamos para superar la frustración. Laura nos cuenta igualmente la historia de su vecina Doris, madre soltera de un niño encantador con problemas de comportamiento.

“La hija única” es una novela profunda y llena de sabiduría sobre la maternidad, sobre su negación o su asunción; sobre las dudas, incertidumbres e incluso sentimientos de culpa que la envuelven; sobre las alegrías y las angustias que la acompañan.

Nueve lunas, de Gabriela Wiener

Un libro que derriba el guión que nos han del embarazo feliz y muestra la experiencia como lo que es en realidad, una llena de claroscuros.

Nueve lunas es una exploración narrativa de los mitos de la procreación. Una guía secreta para las que quieren ser madres a toda costa y las que detestan la idea de serlo, pero también para el voyeur, el donante de semen, el sátiro y el aspirante a padre con babero. Son nueve escenas de un reality obstinado en amargar la dulce espera con arranques parricidas, recuerdos de abortos adolescentes, lecturas matrofóbicas, delirios biotecnológicos y partos sin anestesia, narradas desde la desconcertante, afiebrada y lúbrica subjetividad de una embarazada que teoriza sobre nuestra necesidad neurótica de perpetuar la especie.

“Querida Ijeawele. Cómo educar en el feminismo”, de Chimamanda Ngozi Adichie

Un libro que llena el corazón de amor y esperanza. Y es que todo comienza con educación que recibimos en casa.

Con su voz cálida y directa, Chimamanda Ngozi Adichie dirige esta emotiva carta a una joven madre que acaba de dar a luz. En sus quince consejos, reivindica la formación de nuestros hijos en la igualdad y el respeto, el amor por los orígenes y la cultura. Una invitación a rechazar estereotipos, a abrazar el fracaso y a luchar por una sociedad más justa.

“Maneras de escribir y ser/no ser madre”, editado por Ave Barrera y Lola Horner

En este libro dialogan las voces de 14 mujeres que escriben, algunas tienen hijos, otras decidieron no tenerlos.

“Cuando comenzamos a plantear la idea de esta antología pensábamos partir de la narrativa del contraste, de la confrontación que busca entablar un diálogo con la otra; queríamos un flipbook que de un lado pusiera a las autoras con hijos y del otro a las autoras sin hijos. Sin embargo, conforme fuimos recibiendo los textos de diferentes generaciones, de orígenes y contextos tan distintos, nos dimos cuenta de que en lugar de una narrativa de la confrontación, lo que sucedía con la suma de todas estas voces era un diálogo diverso de encuentros y diferencias, una reunión donde confluyen las distintas trayectorias vitales para encontrarnos y acercarnos a la experiencia que nos es ajena”, señalan las editoras.

El nudo materno, de Jane Lazarre

Publicado originalmente en 1976, El nudo materno es un clásico del feminismo cuya lectura es tan relevante hoy como hace 40 años. En estas desgarradoras memorias, la escritora Jane Lazarre confronta el mito de “la buena madre” con un autorretrato íntimo y visceral de su maternidad. La idea de lo que debiera ser una vida plena y feliz entregada al cuidado de los hijos oprime a la autora y la sume en profundas contradicciones entre lo que siente y lo que supuestamente debería sentir.

Esta obra derribará muchas ideas preconcebidas sobre el hecho de ser madre, poniendo de relieve el papel fundamental que los cuidados y los afectos tienen, no sólo en la vida privada, sino también en la esfera pública.

Linea nigra, de Jazmina Barrera

En este libro, la autora narra con honestidad el dolor, la angustia o la felicidad propios del embarazo y la lactancia, ese lugar del espacio-tiempo en que coexisten la luz y la oscuridad en el cuerpo de una mujer.

Y es que, desde los primeros momentos de su embarazo, Jazmina Barrera inició un diario que pronto se convirtió en un ensayo. Así, en este libro la autora da cuenta de la enigmática transformación de su cuerpo gestante: una labor tan común como asombrosa e incomprensible. Entre sismos, el acompañamiento de su esposo, la búsqueda de nombres y las visitas al ginecólogo, la escritora se relaciona con el ser que crece dentro de ella, mientras profundiza en las historias de las mujeres de su familia y tiende puentes con la experiencia de una treintena de creadoras que encontraron en el arte y la literatura un lenguaje para pensar el cuerpo materno y la crianza.

In vitro, de Isabel Zapata

En este libro, Isabel Zapata pasa una luz sobre una experiencia que parece existir en una oscuridad diminuta. Mientras la vida se abre camino en una caja de Petri, la autora lanza preguntas que develan la crudeza de un tratamiento marcado por la incertidumbre. ¿Cómo se articula el deseo de ser madre? Existe realmente un duelo resuelto? ¿Con qué voz habla lo que callamos? ¿Quién se parte en el parto? En “In vitro”, lo oculto se revela, mientras una hija empieza a tomar forma.

Cuando las mujeres fueron pájaros, de Terry Tempest Williams Poco antes de fallecer, la madre de Terry Tempest Williams le dijo: “Te voy a heredar todos mis diarios, pero prométeme que no los verás hasta que me muera”. Había sido una sorpresa para la autora descubrir que su madre tenía un diario, pero más grande fue el asombro de descubrir que cada uno de los cuadernos —su herencia— se encontraban en blanco. A lo largo de 54 breves pasajes, Williams trata de explicar ese vacío a través de un caleidoscopio cuidadosamente construido alrededor de una pregunta central: ¿Qué significa tener una voz?