Los familiares del maestro Francisco Toledo honran su memoria al evitar que una medalla lleve su nombre

El artista gráfico pidió que su nombre no fuera utilizado para reconocimientos, siendo partidario de movimientos sociales y el cuidado del patrimonio nacional.

Redacción / La Voz de Michoacán

Ciudad de México, México. Después de que la familia del maestro Francisco Toledo se reuniera con el diputado Sergio Mayer presidente de la Comisión de Cultura y Cinematografía, de la Cámara de Diputados, lograron acordar que la medalla que otorgará el Congreso de la Unión a lo mejor del arte y la cultura cada año no llevará el nombre del artista oriundo de Juchitán, Oaxaca, ya que esta era la postura final del maestro Francisco Toledo.

Se acordó que esta medalla no llevará su nombre, sin embargo, los diputados buscarán otorgar la presea a una persona que destaque artísticamente y que tenga un compromiso notable con la labor social, siguiendo el espíritu incansable de Francisco Toledo.

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Autoretrato con sombrero, 1989. Francisco Toledo.

Sus familiares dijeron estar agradecidos con el Congreso de la Unión y con el diputado Sergio Mayer por abrir el diálogo respecto a esta presea y comprender las razones para que la medalla no sea llamada Francisco Toledo, de esta manera respetan la memoria de su padre, quien nunca fue partidario de recibir reconocimientos, homenajes o que su nombre fuera utilizado para algún premio y que tras la muerte del artista buscan que su legado sea fiel a como él lo llevó en vida y su postura se respete ya que siempre mantuvo su vida privada.

Agregaron que apoyan que el Congreso de la Unión de México, a través de una presea, reconozca el trabajo social, cultural y artístico que realizan las personas en el país, ya que es un incentivo para que sigan trabajando por México.

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El artista plástico ha sido reconocido por su obra artística y por su labor social, ya que no solamente fundó varios espacios culturales y promovió las artes gráficas en su natal Oaxaca, sino también en la década de los 70 del siglo pasado propició la creación de la Casa de la Cultura de Juchitán de Zaragoza; en 1988 fundó el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO), que hoy posee una de las bibliotecas especializadas en arte más importantes de Latinoamérica; en 1996 el Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo (CFMAB); en 1997 la Fonoteca Eduardo Mata, y en 2006 el Centro de las Artes de San Agustín (Casa), entre otros espacios. A lo largo de su vida abanderó diversas causas sociales, como la protección del maíz nativo ante la entrada de las semillas transgénicas, cuidó del patrimonio, siempre pidiendo respeto hacia los monumentos históricos y las zonas arqueológicas y también colaboró en la conservación de la naturaleza en México.