Omar Cuiriz / La Voz de Michoacán En el marco del arranque oficial de la 54ª edición del Festival Internacional Cervantino, el Ensemble Modern ofreció una rueda de prensa en esta capital cultural para compartir los conceptos filosóficos y artísticos que sustentan su esperado concierto en el Teatro Juárez. En cobertura presencial para La Voz de Michoacán, la agrupación de origen alemán enfatizó el delicado equilibrio entre la tradición y la apertura hacia los nuevos lenguajes sonoros. Christian Fausch, representante del ensamble, subrayó la relevancia de mantener un diálogo constante con la innovación musical. "Creemos que es muy importante la tradición de la música, pero también abrir la posibilidad a nueva música; compartimos aquello que creemos que es verdaderamente interesante transmitir", afirmó. Al abordar el proceso de selección del repertorio contemporáneo que presentan en el festival, Fausch reconoció la naturaleza efímera del arte de vanguardia y el desafío que implica elegir las piezas. "Es un proceso de selección y de discusión profunda. Somos conscientes de que mucha de esta música con el tiempo será olvidada, pero estamos convencidos de que vale totalmente la pena arriesgarse por ella", explicó, añadiendo que la creación musical se vincula de manera indisoluble con la época en que se vive. Por su parte, el violinista Jagdish Mistry detalló los matices estéticos del programa, destacando la presencia de piezas de gran elegancia y sensibilidad histórica. Mistry calificó como un fenómeno muy bello el hecho de que obras tan delicadas y tranquilas —concebidas originalmente para la danza hace dos siglos— puedan interpretarse en el escenario contemporáneo "sin perder el acto de escucha atenta y la devoción que merecen sus melodías". Al reflexionar sobre el papel social de la creación actual, Mistry definió el arte sonoro como una herramienta de arraigo existencial: "La música es una fotografía del presente. Escapamos del pasado, pero es algo más que huir: la música nueva es ubicarse en el aquí y el ahora. Refleja exactamente lo que somos hoy". Cuestionados sobre si la música debe abordar temáticas de guerra o coyuntura social, Fausch aclaró que, si bien la creación no debe ser obligatoriamente política, sí tiene el potencial de serlo. En ese sentido, lanzó un firme llamado a la preservación de la independencia creativa: "Es fundamental que quienes financian el arte no influencien la creación artística. En algunos lugares, los políticos buscan dictar qué se debe escuchar, pero ceder ante eso significaría acabar con el arte mismo".