Ashley Rodríguez / La Voz de Michoacán Dos obras de compositores mexicanos se escucharán por primera vez ante el público durante la clausura del 36º Festival Internacional de Guitarra de Morelia, en un concierto que reunirá a la Orquesta Sinfónica de Michoacán con los guitarristas Daniel Olmos y Arody García, bajo la dirección de Nicolás Agulló. En entrevista para La Voz de Michoacán, el director de orquesta destacó que se trata de uno de los momentos especiales del concierto que se realizará este viernes 25 de septiembre en el Teatro Ocampo, pues las piezas que serán interpretadas tendrán su estreno mundial en Morelia. El programa se completará con obras del repertorio clásico: un poema sinfónico de Camille Saint-Saëns y “Capricho español”, de Nikolái Rimski-Kórsakov, una pieza que Agulló consideró especialmente adecuada para cerrar un festival por su carácter festivo y colorido. Una clausura con talento mexicano e internacional Agulló regresa a Morelia para reencontrarse con la Orquesta Sinfónica de Michoacán, agrupación que ya había dirigido anteriormente y con la que ahora prepara el concierto de clausura. La presentación tendrá como solistas a Daniel Olmos y Arody García, ambos concertistas de Bellas Artes, a quienes el director calificó como “solistas excepcionales”. Para Agulló, quien además de director tuvo formación como guitarrista, esta participación representa una combinación particular de sus dos facetas musicales. Actualmente Agulló vive en París, donde lleva cerca de 16 años y se desempeña como director de la Coro y Orquesta de la Universidad de la Sorbona. También trabaja como director invitado en distintos escenarios y recientemente dirigió en Argentina a la Orquesta Sinfónica Nacional, además de presentarse en La Patagonia. ‘El concierto no se hace solo con la orquesta’ Más allá del repertorio y de los intérpretes, para el director argentino-francés la presencia del público es parte fundamental de cualquier presentación. Agulló consideró que un concierto no es simplemente un acto en el que los músicos interpretan una obra frente a espectadores, sino un encuentro en el que ambos lados construyen una experiencia. La cultura, una oportunidad para las nuevas generaciones Durante su estancia en Morelia, Agulló también resaltó la importancia de que los festivales acerquen la música y otras expresiones artísticas a niñas, niños y jóvenes. Como parte de las actividades del festival, el ensayo general del viernes al mediodía recibirá a 300 estudiantes, una experiencia que, para el director, representa una forma de hacerles sentir que tienen acceso a la cultura. Para Agulló, acercar a las nuevas generaciones a un evento cultural no significa únicamente ofrecerles entretenimiento. Explicó que les permite generar preguntas, reflexión y un encuentro con las distintas dimensiones del ser humano. Desde su perspectiva, el contacto con una obra artística puede ayudar a que las personas se reconozcan, cuestionen lo que viven y desarrollen sensibilidad. Nicolás Agulló consideró que la riqueza cultural de Morelia no se encuentra únicamente en sus edificios, sino también en la actividad artística que se desarrolla durante todo el año. Para el director, la presencia de festivales, teatros y de la propia Orquesta Sinfónica de Michoacán forma parte de una oferta cultural que no todas las ciudades tienen. Un festival que va más allá de la música Agulló también destacó la propuesta del Festival Internacional de Guitarra de Morelia, que durante 36 años ha desarrollado actividades alrededor del instrumento. Para el director, la experiencia no se limita a escuchar música, pues también incluye aspectos como la construcción de instrumentos, concursos y formación. Por ello consideró que se trata de “un festival muy completo”. ‘La guitarra es un pasaporte’ Aunque actualmente su actividad principal es la dirección orquestal, la guitarra forma parte de su historia y de su manera de entender la cultura latinoamericana. Agulló recordó que su formación como guitarrista le permitió viajar por distintos países de América Latina, donde encontró en el instrumento una forma de acercarse a las personas y a sus tradiciones. “Para mí la guitarra es un pasaporte.” Desde Chile, Bolivia, Paraguay, Brasil y Perú, hasta distintas regiones de México, explicó que la guitarra está presente en una enorme variedad de géneros y expresiones culturales. Mencionó ejemplos como la pirekua, el joropo, el tondero y la chacarera, como parte de esa diversidad musical que conecta a los pueblos latinoamericanos. Para Agulló, conocer la música propia y la de los países vecinos permite reconocer la riqueza cultural de América Latina.