Los Celtics encarrilan la final de la NBA pese a la magia de Luka Dončić

En los Celtics, el sorprendente máximo anotador de la primera mitad era Holiday, con 17 puntos.

Agencias / La Voz de Michoacán

Luka Dončić jugó un buen partido el jueves y los Dallas Mavericks cayeron derrotados por 18 puntos ante los Celtics de Boston. El escolta esloveno jugó un gran partido este domingo y su equipo volvió a salir cabizbajo, esta vez superados por siete puntos (105-98). El juego de equipo de los Celtics se volvió a imponer al talento deslumbrante del escolta de los Mavericks. El equipo dirigido por Joe Mazzulla se coloca 2-0 en las finales al mejor de siete tras aprovechar los dos primeros partidos en casa. Los Mavericks intentarán encontrar en Dallas las soluciones que no han hallado en Boston.

PUBLICIDAD

Si en el primer partido la estrella local fue el letón Kristaps Porziņģis, en el segundo la figura destacada fue Jrue Holiday, tanto en defensa como en ataque. El pívot y el base fueron los dos grandes fichajes que convirtieron a los Celtics en claros favoritos para lograr el anillo de campeones y a la hora de la verdad están demostrando su valía, eclipsando incluso a las estrellas tradicionales del equipo.

En los Mavericks, a Dončić apenas se le puede pedir más. Lució este domingo todo su repertorio. Tiros de tres, entradas a canasta, lanzamientos de media distancia tras un reverso, asistencias a sus compañeros... Quizá apretó menos en defensa y estuvo fallón en los tiros libres, pero se echó al equipo encima casi en solitario y si los Mavericks plantaron cara durante buena parte del partido fue gracias al escolta de 25 años, aunque al final del partido, se quedaba solo con los errores: “Creo que mis pérdidas de balón y mis fallos en los tiros libres nos costaron el partido. Así que tengo que mejorar en esas dos categorías”, dijo.

PUBLICIDAD

El historial de los Dallas Mavericks en las finales de la NBA

Su primera mitad fue espectacular. La estrella de los Dallas Mavericks sumó 23 puntos, 3 rebotes y 3 asistencias antes del descanso y aun así, su equipo se fue al vestuario tres puntos por debajo en el marcador (54-51). Kyrie Irving estaba aportando algo más que en el primer partido, cuando los pitos del público le hicieron perder los nervios, pero sus 10 puntos se situaban por debajo de su nivel.

Los visitantes se impusieron en el primer cuarto (25-28) y los de Boston no lograron su primera ventaja del partido hasta que estaba bien entrado el segundo. En los Celtics, el sorprendente máximo anotador de la primera mitad era Holiday, con 17 puntos. No le bastaba con fajarse en defensa, sino que estaba inspirado en ataque con su serie de 7 de 9 en tiros de campo, incluido un triple de sus dos intentos. 

Difícil arreglo

Los de Boston llegaban con esa ventaja de tres puntos al descanso a pesar de que sus dos principales estrellas, Jayson Tatum y Jaylen Brown, sumaban solo 13 puntos. Si con Dončić a toda máquina y con Tatum y Brown apagados, los Mavericks no eran capaces de ganar a los Celtics, la cosa tenía difícil arreglo.

Es más, el equipo de Joe Mazzulla, al que tanto le gusta tirar desde el arco, solo había encestado tres triples de 15 intentos en la primera mitad, en parte porque los de Dallas se conjuraron para evitar lanzamientos claros de los locales. Curiosamente, donde los de Dallas se estaban dejando el partido era desde la línea de tiros libres, donde Boston hizo un pleno en la primera mitad (13 de 13), mientras que los Mavericks solo convirtieron 5 de 11.

En la segunda mitad, los Celtics siguieron fallando triples sin parar, pero Tatum y Brown despertaron y Dončić bajó el ritmo. Así, por inercia, con juego colectivo en ataque y marcajes engrasados en defensa, el duelo se fue decantando del lado de los locales sin que ni siquiera diera la impresión de que estuvieran jugando un buen partido.

Un triple sobre la bocina de Payton Pritchard al final del tercer parcial dejaba un 83-74 en el marcador antes del último cuarto. En el tramo final, los Celtics mantuvieron el pulso. Dončić, que acabó con un triple doble (32 puntos, 11 rebotes y 11 asistencias), daba síntomas de agotamiento, mientras que Irving era incapaz de tomar el relevo. Cuando los Celtics fueron capaces de encadenar dos triples seguidos, a falta de 3:30, el partido se acabó virtualmente, pues los locales se iban con 14 puntos de ventaja (103-89). Dallas apretó, se acercó a 5 puntos con posesión, pero un tapón (probablemente ilegal) de Derrick White y una canasta de Brown ahuyentaron el fantasma de una remontada heroica.

Holiday fue el mejor de los Celtics, con 26 puntos en una serie de 11 de 14 tiros de campo, a los que sumó 11 rebotes y 3 asistencias. Jaylen Brown alcanzó 21 puntos y Tatum acabó con 18 puntos, 9 rebotes y 12 asistencias. Mazzulla pudo dosificar de nuevo a Porziņģis, que jugó solo 23 minutos, pero sumó 12 puntos en cuatro canastas de siete lanzamientos. Más allá de las cifras de anotación, la defensa colectiva de los Celtics dejó de nuevo a los Mavericks por debajo de los 100 puntos. Los de Dallas llevaban siete partidos de postemporada consecutivos con al menos 100 puntos antes de encontrarse con Boston.

Las finales de la NBA se trasladan ahora a Dallas, donde se jugará el tercer partido este miércoles (madrugada del jueves en la España peninsular) y el cuarto, dos días después. Los Mavericks necesitan ganar al menos uno de esos dos partidos para prolongar la final, que por ahora parece muy clara a favor de los Celtics.