Buen Fin ayudó a contener inflación, pero en Michoacán se mantiene el alza en los precios

Las ofertas ayudaron a desacelerar la escalada de precios, valoran especialistas.

Foto: Víctor Ramírez, La Voz de Michoacán.

Maricruz Rios / La Voz de Michoacán

Morelia, Michoacán. Por primera vez desde julio, y gracias en buena parte al Buen Fin, la inflación media retrocedió por debajo de los ocho puntos porcentuales. El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) ubicó la tasa anualizada en 7.80 por ciento a nivel país al corte de noviembre, tras venir de 8.15 por ciento un mes antes. No obstante, la tasa de Michoacán sigue más de dos puntos por encima y quedó en 9.88 por ciento (venía de 10.00 por ciento en octubre)

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A pesar de esto, la escalada de precios sigue siendo sensible en las economías familiares. El informe del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) refiere que, la inflación continúa siendo muy alta, en particular en Michoacán, donde los productos básicos y alimentos mantienen precios elevados.

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En este sentido, Priscila Robledo, economista en jefe del despacho financiero Fintual, destacó que, con todo y la baja aparente, la inflación subyacente (el índice que vigila Banxico más de cerca) sigue en aumento e hiló 24 meses de aumentos consecutivos, al alcanzar 8.51 por ciento, por encima del 8.42 por ciento registrado en octubre. La inflación subyacente es aquella que se mide sin tomar en cuenta los productos energéticos ni los alimenticios sin elaborar, es decir el paquete de productos básicos.

De cualquier forma, los resultados recientes confirman la tendencia anunciada por los especialistas, que pronosticaron una desaceleración de la tasa de inflación a partir de su pico en septiembre, si bien tomaría todavía año y medio en que el indicador regresara a niveles dentro el objetivo (3.0 por ciento).

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“La inflación de noviembre sorprendió a la baja, al anotar una desaceleración más pronunciada de lo que se esperaba y alejándose decididamente del máximo alcanzado hace unas semanas”

Priscila Robledo, economista en jefe del despacho financiero Fintual


Priscila Robledo detalló que, más que por políticas implementadas desde el gobierno, “la sorpresa está concentrada en la segunda mitad del mes, y se explica principalmente por dos efectos: una mayor caída de lo esperado en los precios de bienes volátiles, como productos agropecuarios, y un mayor impacto de lo esperado por las ofertas del Buen Fin”.

Ante esta explicación y el hecho de que la inflación subyacente permanece al alza, “no es probable que este dato por sí solo no cambie los planes de Banxico, ya que la reducción de la inflación todavía no está bien cimentada al ser explicada exclusivamente por ítems volátiles”.

“Seguimos pensando que Banxico va a subir su tasa de interés en 0.50 por ciento en su reunión del 15 de diciembre, en línea con el aumento que muy probablemente hará la Reserva Federal (de Estados Unidos) un día antes”, agregó la especialista, con lo que el 2022 concluiría con la tasa de interés en México sobre el 10.5 por ciento.

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“Mirando más adelante, si nuestra expectativa de que la inflación subyacente se va a desacelerar en los próximos meses se cumple, y bajo el supuesto de que la tasa de política monetaria en Estados Unidos llegará a su máximo a principios del próximo año, el ciclo de alzas en México podría detenerse con la tasa de interés alrededor del 11 por ciento”, ponderó.

En torno al pronóstico para el próximo año, Heliodoro Gil Corona, coordinador de Proyectos Estratégicos del Colegio de Economistas del Estado de Michoacán (CEEM), valoró en un sentido similar, cerrando el año en 10.5 por ciento y moviéndose poco en los meses inmediatos del 2023.

Sobre la tasa de inflación, el también académico de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) anticipó que culminaría el próximo año sobre el 5.1 por ciento, en donde, aunque seguiría por encima de la tasa objetivo ve señales positivas en el aumento del salario mínimo, la estabilidad del peso contra el dólar y un aumento mayor a lo esperado en el Producto Interno Bruto (PIB).