No todo es blof o glamour, las mujeres chingonas te dicen por qué

Esto es sólo una probadita de las casi dos horas de espectáculo que montan en “Los Mandamientos de una mujer chingona” que pisará el Teatro Morelos

Foto: Jaime Lagunas

Jorge Manzo/La Voz de Michoacán

Son mujeres mortales, como cualquier otra, pero ellas para lograr el éxito se han impuesto reglas muy rudas que han bautizado como sus mandamientos. Mínimo son 10, pero pueden ser más. En realidad, son chingonas en lo que cada una hace, no por algo brillan en cualquier escenario que pisan. Rebecca de Alba, Adela Micha y Susana Zabaleta, o en el orden que usted quiera, se han puesto de acuerdo para sermonear a hombres y a mujeres para que puedan conquistar el estrellato; para lograrlo, no siempre es tan facilito como se pudieran imaginar, y para mantenerse, menos.

No todo es blof o glamour, aunque quizá eso es sólo al principio, mientras abres camino y haces talacha. Después las cosas se van dando de manera natural, aunque hay quienes prefieren renunciar a eso. También son horas ininterrumpidas de trabajo, comenzar desde las 5 de la mañana o antes, esclavizarse incluso 24 por siete; sí, aunque parezca fuera de lo común, sin descansar los sábados. Presentarte a llamados para salir a cuadro cuando sabes que nadie te verá, o luchar contra los propios demonios del relevo generacional, y más aún cuando se trata de una mujer. Estas son sólo algunas de las situaciones que quizá lo que las hace chingonas.

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No sólo se trata de hablar de la cara bonita de ellas. Son mujeres que traen talento. Rebecca de Alba es una extraordinaria modelo, que ahora ha dedicado parte de su vida a una fundación, que lleva su nombre, y que se encarga de atender a niños que padecen cáncer. Quizá el vox populli la ubica por su fugaz romance con el boricua Ricky Martin, pero ella va más allá. Sigue conservando su belleza, y sus mandamientos para ser chingona son romper con relaciones tóxicas que van consumiendo la energía. Ella está consciente de que no pudo ser madre, pero en vez de afligirse, ve el lado positivo.

Susana Zabaleta es impresionantemente talentosa. Lo que haga te cautiva. Canta, baila, actúa, es bella y lo mejor, te hace reír. Ella es originaria de Coahuila, y viene de una familia muy tradicional Contrajo matrimonio, y fue por la Iglesia. Justamente eso es lo que la hace más misteriosa, pues su comportamiento nos lleva a suponer que jamás en la vida tomaría una decisión de estas, pues proyecta libertad, cero ataduras y una ideología quizá ajena al catolicismo. Pero no. En verdad tiene una voz prodigiosa, que deleita hasta al más escéptico, y con cualquier tipo de género musical, pero lo suyo es de música de arte, la clásica, sin importar el idioma.

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De Adela Micha se pudieran decir mil cosas más, pero lo que pocos conocen de ella, es que es madre y está al pendiente de su cría. Ella, dice, comenzó en un programa de Ricardo Rocha, pero en Televisa se llegó a convertir en la productora y conductora de un programa de noticias. Fue la primera en conquistar todas las áreas, algo difícil para esos tiempos. Hoy, encabeza una plataforma digital influyente, que se consolida en México como un espacio innovador y de peso: La Saga. Es periodista, ama de casa, y le encanta el glamour. Trabaja hasta días feriados, por algo se convirtió en una de las líderes de opinión en México.

Esto es sólo una probadita de las casi dos horas de espectáculo que montan en “Los Mandamientos de una mujer chingona” que pisará el Teatro Morelos el próximo 9 de diciembre con dos funciones. Las tres hablaron en exclusiva para La Voz de Michoacán y compartieron justamente parte de su vida, y cómo han logrado hacer “clic” arriba y abajo del escenario. En realidad, se percibe mucha camaradería, y cada una se reconoce con sus talentos y nadie quiere protagonizar de más. Ya han visitado las principales plazas del país, y su gira continúa. Han tenido llenos totales, y esperan que en Morelia no se pierdan la oportunidad de escuchar esta charla, en donde interactúan las tres, pero cada una tiene su espacio, su tiempo y sus sermones.

Ellas hacen broma de muchas cosas, aunque no sean recientes. Rebecca de Alba aún recuerda que a la Zabaleta un día le cambió el nombre, pero aclara que no fue intencional, sino por dislexia en esos entonces, pero desde entonces, no para de recordar que es “Susábana Zaleta”. La coahuilense por su parte ya lo toma como un chiste y no se enoja, aunque cada que puede se lo reprocha. “Y eso que somos amigas”, se dicen mutuamente. La Zabaleta le recuerda a De Alba que no les ha querido confesar “de qué tamaño la tiene Ricky”. La aludida ríe y se inmuta, cambiando de tema. Es mucha risa, y aunque hay momentos que hablan en serio, no sabes cuándo es.

Susana Zabaleta quiere que el público se ría, que se inspiren, pues cree que cada familia tiene a una chingona en su vida. “Queremos que traigan a sus amigas, hermanas, amores, hijas, esas chingonas que vemos todos los días y que nos enseñan cosas increíbles”. Incluso, resalta a las mamás, los seres más increíbles. Coincide Rebecca de Alba, e invita para que también acudan los varones, para que entiendan un poco más a las mujeres y que escuchen absolutamente todo. “Somos conciliadoras con los hombres, ya verán y escucharán, así es que deben escuchar nuestros mandamientos”, invitó la también comunicadora y embajadora de la belleza, quien abre justamente todas estas historias en el escenario.

Sobre Adela Micha, ambas la reconocen como una mujer sumamente activa y responsable. Hay quienes la ubican como presentadora de noticias, pero su trayectoria va más allá. Durante la puesta en escena han descubierto a ese personaje, que es más que Adela Micha. “Yo cada vez me río más y aprendo”, cuentan sobre la periodista, con la que hacen la fusión perfecta, pues son historias que contrastan en historia y personalidad, y que se dedican a cosas totalmente distintas, y de ahí surgen este espectáculo. Ellas confiesan que el éxito de la química está en que las tres aman a las mujeres, y por supuesto defender al género, porque no sólo son ellas, sino también sus madres, sus hijas, sus amigas, etc.

“Tenemos un profundo respeto por nosotras y admiración”, dijo Rebecca de Alba y complementa Susana Zabaleta: “y también envidia por la ropa”. Y es que hacen gala de sus mejores atuendos. Obviamente que cada una con un estilo distinto, pero que al final las hacen lucir en el escenario. Obviamente también hay retroalimentación entre ellas, con el fin de que los números vayan mejorando día a día. Adela Micha considera que en el único lugar en donde el éxito viene antes que el trabajo es en el diccionario. Las tres se han ido formando al paso de los años, pero también forjando.

Durante el show hay duras y severas críticas a Angélica Rivera, la “Gaviota”, y quien fuera esposa del presidente Enrique Peña Nieto. Se mofan del contrato millontario que firmó la cadena televisiva a la que pertenecía a la actriz. En fin, está muy entretenido todo. Desde el principio, porque han dicho que “Antes muertas que sencillas”.

Y por supuesto, si quieres disfrutar de este espectáculo, La Voz de Michoacán te regalará dos pases dobles para que acudas con tu pareja, tu mamá, o con quien quieras para disfrutar de los mandamientos de una mujer chingona, que podrás poner a la práctica. Así es que la dinámica es presentando el sábado, antes de las 4 de la tarde, un ejemplar de La Voz de Michoacán con este artículo, en nuestras instalaciones en Avenida Periodismo José Tocavén Lavin, número 1200 en la colonia Agustín Arriaga Rivera.