Hombre se corta un brazo para escapar del ataque de un oso enjaulado

Después de luchar para liberar su brazo de las fauces del oso sin querer dañar al animal, el hombre de 32 años tomó su navaja de bolsillo y se cortó el antebrazo aplastado, informó el periódico Bangkok Post.

Agencia / La Voz Michoacán

Un turista suizo se cortó un brazo después de que un oso le clavara los dientes y se negara a soltarlo. El hombre, Stefan Claudio Specogna, estaba alimentando a un oso negro asiático en un santuario de vida silvestre en Chiang Mai, Tailandia, cuando este le agarró el brazo derecho con sus mandíbulas.

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Después de luchar para liberar su brazo de las fauces del oso sin querer dañar al animal, el hombre de 32 años tomó su navaja de bolsillo y se cortó el antebrazo aplastado, informó el periódico Bangkok Post.

Los transeúntes le dieron primeros auxilios al hombre y lo llevaron de urgencia al hospital cercano de Chiang Dao. Luego lo trasportaron a otro hospital para ser operado, aunque no está claro si se pudo volver a unir el brazo mordido por el oso y salvarlo.

“[Fue] trasladado de urgencia al hospital de Chiangdao con una parte del brazo desgarrada del codo, en estado crítico. Recientemente lo trasladaron a un hospital privado en el centro de Chiang Mai para ser operado”, indicó el medio One News 31.

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Los osos negros asiáticos, también conocidos como osos del Himalaya u osos lunares, son originarios del este de Asia, el sudeste asiático, la India y el Himalaya. Crecen hasta pesar unos 135 kilos y su constitución es similar a la de los osos pardos. Los negros asiáticos son los más bípedos de todas las especies de oso y pueden caminar sobre sus patas traseras hasta 400 metros.

EL OSO QUE MORDIÓ EL BRAZO DEL HOMBRE ESTÁ EN PELIGRO DE EXTINCIÓN

Estos osos están catalogados como vulnerables en la Lista Roja de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) y enfrentan una disminución de su población debido a la deforestación y la caza furtiva, a menudo por su piel y vesículas biliares, para su uso en la medicina tradicional.

A algunos osos incluso se les mantiene en cautiverio, en “granjas de bilis”, para extraer el líquido de sus vesículas biliares, una práctica considerada inhumana por organizaciones benéficas de bienestar animal.

Los osos negros asiáticos suelen ser bastante tímidos, pero son más agresivos con los humanos que los pardos y que los negros americanos. En la naturaleza, atacan y matan a muchas personas, a menudo cuando están cerca y se encuentran de forma repentina.

El hombre fue trasladado de urgencia al hospital de Chiangdao con una parte del brazo desgarrada del codo, en estado crítico. (Especial)© Proporcionado por Newsweek en Español

Durante un ataque, el oso negro asiático derriban a su víctima, se levanta sobre sus patas traseras y luego procede a morderle las extremidades o la cabeza.

“Los osos asiáticos se encuentran naturalmente en paisajes que pueden compartir con depredadores como los tigres, por lo que pueden mostrar agresividad como medio para defenderse del ataque de los depredadores en la naturaleza”, dijo a Newsweek Edward Narayan, profesor titular de ciencia animal en la Universidad de Queensland, Australia.

“En lugares ocupados por humanos, esto puede convertirse en un problema tanto para las personas como para los osos, ya que el encuentro entre las dos especies a menudo representa un conflicto. Los animales pueden ver a los humanos como amenazas, como los cazadores, y pueden inquietarse si se les acercan sin mucha advertencia”.

LOS ATAQUES DE OSO EN LA NATURALEZA VAN EN AUMENTO

Los ataques de estos osos han aumentado en determinadas zonas en los últimos años, incluidas las provincias indias de Jammu y Cachemira: entre 2000 y 2020 se registraron 2,357. Los ataques se presentaron con más frecuencia en áreas donde los osos se ven obligados a acercarse a los humanos, orillados por la expansión de las prácticas agrícolas y la ruptura de su hábitat.

“Como son animales salvajes pueden presentar cierto grado de agresión dependiendo de factores como la edad, el sexo y el estado reproductivo”, dijo Narayan.

“Por ejemplo, los machos pueden ser agresivos durante la época de reproducción, y las osas con crías pueden ser muy defensivas para proteger a sus cachorros. Si las oportunidades de alimentarse y aparearse están limitadas debido a la invasión humana de su hábitat natural, aumentará la vigilancia y la agresión de los osos”, añadió.

Japón también experimentó un aumento en los ataques de osos negros asiáticos: en 2023, al menos 212 personas resultaron atacadas y seis murieron. Se trata de un año récord en ese país y superó la marca anterior de 158 ataques en 2020.

Al oso negro asiático que atacó al voluntario que perdió el brazo lo rescataron en 2013 y trasladaron a la fundación de vida silvestre del Parque Nacional Doi Pha Daeng, en Chiang Dao. N