Mexicanos de la Flotilla exigen romper relaciones con Israel tras detención y tortura

Los activistas denunciaron agresiones físicas, barcos prisión y fallas en la protección consular provista por la SRE.

Los activistas denunciaron agresiones físicas, barcos prisión y fallas en la protección consular provista por la SRE.

EFE / La Voz de Michoacán

Nacional. Integrantes mexicanos de la Global Sumud Flotilla denunciaron este sábado, a su regreso a México, tortura física y psicológica, detención en embarcaciones y una protección consular insuficiente tras la interceptación israelí de la iniciativa humanitaria que buscaba llevar ayuda a Gaza.

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Diego Vázquez, Al Muatasem Flores, Paulina del Castillo y Dolores Pérez-Lazcarro relataron ante medios y simpatizantes que fueron retenidos por fuerzas israelíes y sometidos, según sus testimonios, a golpes, amenazas y presión psicológica.

Exigencia de ruptura diplomática y acusaciones de maltrato

“Yo regreso a México con muchas preguntas, pero la principal es: ¿por qué México sigue siendo amigo de Israel?”, planteó Vázquez, quien acusó que los participantes fueron obligados a permanecer de rodillas durante horas, les inyectaron sustancias desconocidas y les dispararon con balas de goma, provocando en algunos fracturas y lesiones.

El activista pidió al Gobierno mexicano romper relaciones diplomáticas y comerciales con Israel, al considerar que la experiencia de la delegación mexicana es apenas “una pequeñita parte” de lo que viven los palestinos de forma cotidiana.

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También solicitó formalmente una audiencia con la presidenta Claudia Sheinbaum y sostuvo que México debe elevar su solicitud diplomática para que se investigue lo ocurrido durante la operación israelí contra la flotilla.

Relatos sobre las condiciones de retención

Del Castillo describió las embarcaciones en las que fueron retenidos como “barcos prisión” y afirmó que escuchó gritos de otros participantes golpeados.

“Nos golpearon y nos torturaron psicológica y físicamente”, dijo sobre su llegada a puerto israelí.

Según su testimonio, los activistas pasaron por contenedores sin insumos básicos, con poca agua y alimento, y fueron sometidos a bombas de sonido. La mexicana pidió sancionar esos hechos y sostuvo que la causa palestina está vinculada con otras luchas sociales en México.

Críticas al desempeño de la Cancillería Mexicana

Pérez-Lazcarro, quien afirmó haber participado antes en una flotilla, cuestionó con dureza el papel de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

“La protección consular no es comprar boletos de avión. La protección consular es chequear que nuestras y nuestros delegados lleguen con bien aquí, que pudieran descansar”, reclamó.

La presidenta Claudia Sheinbaum ha defendido que la postura de México es por la defensa de los derechos humanos, al tiempo que calificó la detención de la flotilla como “una agresión que no tiene justificación”.