Ashley Rodríguez / La Voz de Michoacán El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) no ha confirmado que 15 bebés hayan fallecido a causa de la bacteria detectada en una unidad de cuidados intensivos neonatales de Jalisco, por lo que inició una auditoría clínica colegiada independiente para revisar caso por caso y determinar si la presencia del microorganismo tuvo relación directa con los fallecimientos. El director general del IMSS, Zoé Robledo, informó durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum que los trabajos de la auditoría ya comenzaron y que los expedientes de los pacientes ya fueron asegurados. Explicó que se trata de una revisión de expedientes, a la que calificó como una “autopsia de expediente”, y no de cuerpos. En el proceso participan especialistas de distintas áreas, entre ellos neonatólogos, infectólogos y epidemiólogos. La auditoría busca responder cuatro preguntas principales: si existió una infección asociada a la atención médica; si esta infección causó o contribuyó al fallecimiento de los recién nacidos; si existieron fallas que pudieron evitarse y cuál fue el origen de esas posibles fallas. El director del IMSS pidió esperar los resultados de la auditoría para establecer cuáles casos estuvieron realmente relacionados con la bacteria. Señaló que la presencia del microorganismo en un certificado de egreso o de defunción no significa por sí misma que haya sido la causa del fallecimiento. La investigación también contempla los casos que ya fueron denunciados ante la Fiscalía General de la República. Revisarán las 77 unidades neonatales del IMSS Además de la investigación específica en Jalisco, el Gobierno federal puso en marcha un comando operativo del sector para la seguridad de los pacientes en unidades de cuidados intensivos neonatales, que tendrá como objetivo revisar las prácticas de prevención y control de infecciones. El IMSS cuenta con 77 unidades de cuidados intensivos neonatales en el país, con un total de 660 cunas de calor radiante. La revisión comenzó en Jalisco y posteriormente se realizará en las demás unidades, bajo una misma metodología. Se analizarán los registros de infecciones, microorganismos identificados, uso de antibióticos y posibles problemas de resistencia antimicrobiana. También se observarán, durante los distintos turnos, 11 prácticas relacionadas con la atención, entre ellas el lavado de manos, cuidado de catéteres, limpieza, agua, drenajes, número de personal por bebé y uso adecuado de antibióticos. Robledo aclaró que el objetivo no es criminalizar al personal médico, sino identificar posibles fallas en los procesos para corregirlas y prevenir nuevos casos. En este trabajo también se ha invitado a participar al ISSSTE, IMSS-Bienestar y hospitales privados. Asimismo, los microorganismos identificados serán analizados por el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (INDRE) para determinar su origen y establecer su relación con los casos detectados. El director del IMSS informó finalmente que esta semana viajarán a Guadalajara con el grupo encargado de la auditoría y que las familias serán informadas primero sobre los resultados, antes de hacerlos públicos.