Crisis fentanilo. El tráfico y consumo de fentanilo en la frontera norte de México derivó en una crisis binacional, al evidenciar no solo el flujo de drogas hacia Estados Unidos, sino también el desplazamiento de drogodependientes estadounidenses hacia ciudades como Tijuana por costos más bajos y mayor accesibilidad. Un panorama regional diferenciado Así lo explicó este sábado a EFE Alfonso Chávez, coordinador del programa en la organización Prevencasa A.C., quien señaló que la frontera norte concentra problemáticas específicas de consumo de drogas inyectables y opioides, distintas al panorama nacional donde la metanfetamina figura como la principal sustancia de consumo. El activista advirtió que la centralización de políticas públicas y la falta de estrategias diferenciadas para esta región contribuyeron a minimizar un fenómeno con características propias. Chávez recordó que Estados Unidos llegó a registrar más de 70 mil muertes anuales relacionadas con opioides. Movilidad y factores económicos en la frontera En este contexto, señaló que personal de Prevencasa ha atendido a múltiples personas que sufrieron sobredosis procedentes de Estados Unidos, no solo deportados, sino también ciudadanos que cruzan regularmente entre ciudades como San Diego y Tijuana. De acuerdo con el coordinador, parte de esta dinámica responde a factores económicos y de acceso: • Costos de vida: Algunos estadounidenses llegan a Tijuana atraídos por rentas y alimentación más baratos. • Acceso a sustancias: Una disponibilidad más sencilla a costos menores. • Dinámica transfronteriza: “No necesariamente son personas que viven permanentemente en calle. Hay personas que están yendo y viniendo conviviendo en ambas ciudades todos los días”, explicó. Testimonios: El impacto de la disponibilidad y el costo de vida Es el caso de Mario Alberto Bustillo Chávez, estadounidense que ha residido en California, Utah y Carolina del Norte. Bustillo advirtió sobre la facilidad para conseguir drogas en Tijuana debido a su bajo costo, situación que profundiza el problema de adicciones. “Vivir en la calle no es un camino fácil; tienes que ser realmente fuerte”, expresó. Otro caso es el de Mike, originario de California, quien explicó que el alto costo de vida en EE.UU. ha sido determinante para establecerse temporalmente en Tijuana. Comentó que diariamente cruza hacia Estados Unidos para mantenerse inscrito en programas gubernamentales de apoyo económico, recursos que utiliza para sostener su estancia en México y cubrir gastos de consumo. Estadísticas de emergencia en Tijuana Como referencia local sobre el impacto de esta crisis, estadísticas de la delegación Tijuana de Cruz Roja indican que del 1 de enero al 13 de mayo de 2026 se han brindado 152 atenciones relacionadas con sobredosis. La cifra refleja la presión que enfrenta el sistema de atención ante el incremento de emergencias vinculadas al consumo de opioides en una ciudad marcada por el tránsito constante entre ambos países. EFE / La Voz de Michoacán