Redacción / La Voz de Michoacán El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, sostuvo que no todo el reclutamiento es forzado y apeló a la responsabilidad familiar para evitar que los menores de edad se integren de manera voluntaria a las filas de la delincuencia organizada. Al ser cuestionado sobre el exhorto de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) para fortalecer las políticas públicas de prevención contra el reclutamiento forzado, el mandatario reconoció la relevancia del tema y aseguró que su administración implementa acciones permanentes para combatirlo. No obstante, consideró que este fenómeno también está ligado a factores culturales y a un entorno complejo, por lo que instó a los núcleos familiares a guiar a niños y jóvenes mediante oportunidades de estudio que los alejen de caminos ilícitos. El peligro del ingreso voluntario “Nos hemos encontrado con casos de menores de edad que voluntariamente ingresan a las filas de la delincuencia organizada”, recalcó Ramírez Bedolla, al calificar este aspecto del problema como igual de cruel que el reclutamiento por la fuerza. “También es cierto que existe el reclutamiento forzado, al cual combatimos y enfrentamos; hay que trabajar muchísimo en ello porque es como un esclavismo moderno; pero también está el otro, el voluntario, que resulta igual de cruel”, puntualizó. Acciones de seguridad y prevención El titular del Ejecutivo estatal reiteró que las corporaciones de seguridad mantienen operativos diarios a través de la Fiscalía General del Estado (FGE) y la Guardia Civil, lo que incluye vigilancia en centrales camioneras. Asimismo, detalló que la Policía Cibernética rastrea de forma constante anuncios de supuestos empleos en redes sociales que ofrecen salarios o prestaciones completamente ajenos a la realidad del mercado laboral, utilizados frecuentemente como ganchos de captación. “Implementamos esta estrategia en todo el territorio estatal; no podemos descuidar ninguna región”, concluyó el mandatario.