Artesanos de la Asociación de Alfareros de Villa Morelos dedicados a la elaboración de ollas y cazuelas tradicionales denunciaron en entrevista que el Ayuntamiento permitió la invasión de un terreno comunal conocido popularmente como “Barranquillas”, del que históricamente se extrae la arcilla utilizada para la producción de la alfarería de Villa Morelos, poniendo en riesgo la continuidad de una actividad artesanal que por generaciones da sustento a diversas familias. De acuerdo con los afectados, el predio de más de 9 hectáreas, pertenecía originalmente a la comunidad indígena y era utilizado desde hace décadas por los artesanos para obtener la materia prima indispensable para la elaboración de sus piezas de barro. Sin embargo, señalaron que una tercera persona tomó posesión del terreno sin que existiera intervención de las autoridades municipales para impedirlo. Los artesanos acusaron que, pese a haber buscado diálogo y apoyo institucional, desde hace cuatro días no han recibido ninguna respuesta por parte del Ayuntamiento, situación que calificaron como una omisión que favorece la pérdida de un patrimonio cultural y productivo del municipio. “Nos dejaron sin el lugar de donde sacamos la arcilla. Sin tierra no hay ollas, no hay cazuelas y no hay trabajo”, expresaron algunos de los afectados, quienes aseguran que al menos 15 familias dependen directamente de esta actividad para obtener ingresos. Indicaron que la pérdida del terreno representa mucho más que un conflicto de propiedad, pues se trata de la desaparición de la principal fuente de materia prima para una tradición artesanal que ha sido heredada de generación en generación y que forma parte de la identidad cultural de Villa Morelos. Los denunciantes advirtieron que, de mantenerse la situación actual y sin una intervención inmediata de las autoridades, la alfarería tradicional del municipio podría extinguirse en el corto plazo, afectando no solo la economía de las familias artesanas, sino también una de las expresiones culturales más representativas de la región. Ante ello, hicieron un llamado al Gobierno del Estado, a las instancias de protección de los pueblos indígenas y a las autoridades competentes para que investiguen la legalidad de la venta del terreno y garanticen el acceso de los artesanos a la materia prima con la que han sostenido durante décadas una actividad que forma parte del patrimonio cultural de Michoacán. Es de señalar que debido al despojo de dichas tierras la asociación lleva varios años en litigios, en los que las resoluciones han salido a su favor, sin embargo, haciendo uso de apelaciones y otros recursos legales, incluso del cambio total de la narrativa de hechos, la contraparte ha permanecido e incluso fraccionar gran parte de los terrenos, dañando con ello la “tierra virgen”, materia prima de los alfareros. Apenas en mayo pasado las dos partes firmaron un convenio con el ayuntamiento para que se respetara un espacio para la extracción de tierra para los artesanos, pero de manera reiterada y haciendo uso de la llamada “base social”, se ha incurrido ahora en amenazas para impedirles el paso al predio en cuestión, con patrullas de la policía municipal, mientras que al otro grupo se permite usar maquinaria pesada para abrir caminos y marcar terrenos, según denuncian los propios afectados. Finalmente, ante la venta de terrenos del predio “Barranquillas”, representantes de la Asociación de Alfareros, hicieron un llamado a los pobladores de Villa Madero a no dejarse engañar, ante lo que consideran un fraude, debido a que las tierras en cuestión aún permanecen en litigio y su compa-venta es a todas luces ilegal. Redacción / La Voz de Michoacán