Advierte la CEDH posible violación a los derechos de niñas y niños con el regreso a clases presenciales

La CEDH considera que previo al llamado a clases presenciales, debió llevarse a cabo una consulta amplia y de calidad, a efecto de escuchar la voz de la niñez y conocer sus opiniones, sus preocupaciones, necesidades e intereses en torno a este tema

Redacción / La Voz de Michoacán

Morelia, Michoacán. En el marco de los diversos acuerdos generales, tanto federales como estatales y municipales, en relación con la pandemia SARS-COV-2, la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) en Michoacán advierte sobre el riesgo de violación a los derechos fundamentales de las niñas y los niños.

PUBLICIDAD

La Constitución federal, la Convención sobre los Derechos del Niño, la Ley General de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes y, la relativa al estado, prevén que en todo acto o hecho que tenga repercusión sobre la persona, derechos o bienes de la niñez, debe realizarse una consulta amplia y profunda para conocer su parecer.

En ese sentido, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) sostiene en diversos criterios que las consultas deben reunir diversos requisitos, a saber: ser previa, ser libre e informada y culturalmente adecuada.

Por lo anterior, la CEDH considera que previo al llamado a clases presenciales, debió llevarse a cabo una consulta amplia y de calidad, a efecto de escuchar la voz de la niñez y conocer sus opiniones, sus preocupaciones, necesidades e intereses en torno a este tema.

PUBLICIDAD

Lo anterior, sin dejar de observar que el derecho a la educación es el pilar del desarrollo y de las capacidades de las personas; tomando en consideración que para ello resulta indispensable salvaguardar el derecho a la salubridad en general, tanto de forma preventiva, mediante la vacunación, cuestión que no ha sido sometida a debates científicos y consultas con quienes pueden resultar afectados, como de manera inmediata en los casos en que resulten afectados por la COVID-19.

En atención a que las niñas y niños deben tener un acceso libre y directo a los servicios de salud, en este tiempo en que la ocupación hospitalaria está en niveles que impiden que la atención sea ágil y versátil.